Más de 30 mil personas que viven en La Concordia y en San Rafael del Norte, Jinotega, han mejorado sus condiciones de vida, gracias a una mayor cobertura de agua potable, que ha llegado a más del 70 por ciento de la población; sin embargo, el reto sigue siendo el saneamiento, ya que aún persisten familias que no cuentan con una letrina, sostuvo la organización Water for people.
En San Rafael del Norte viven 23 mil personas, la cobertura de agua potable representa el 81 por ciento con un buen nivel de servicio, y solo el 3.8 por ciento de las comunidades no tienen ningún sistema de abastecimiento de agua, explicó Ivette Morazán, directora de país de Water for people, organización que tiene varios años de trabajar en ambas localidades.
Le puede interesar: Fuertes lluvias dejan casas inundadas y ríos desbordados en Jinotega
Mientras tanto, en La Concordia, la cobertura de agua potable es del 71.7 por ciento y el 5.7 por ciento de las 33 comunidades no tienen acceso a ningún sistema de agua. Por otro lado, en materia de saneamiento el alcance es de 59.7 por ciento y en San Rafael del Norte es del 57.2 por ciento. El porcentaje restante es parte de los retos por los que trabaja la organización con el propósito que todas las personas tengan acceso a ambos servicios, como parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible número seis.
En este sentido, Morazán explicó que el saneamiento no solo es regalar una letrina o un inodoro; sino que el enfoque de trabajo que ellos mantienen es que las personas puedan acceder a un crédito para una opción de saneamiento; y que este se ajuste a las condiciones de la familia. Es decir, algo que no huela mal (haciendo referencia a una letrina), pero accesible y digno, explicó Morazán.

LAPRENSA/JADER FLORES
Nuevo programa para saneamiento y agua potable
Mediante el programa “Baños cambian vidas”, que responde a un trabajo articulado entre Kimberly Clark (Scott), Walmart de México y Centroamérica y Water for people impulsarán el programa global “Baños cambian vidas”. A través de este se implementarán actividades para mejorar el acceso a agua y servicios de saneamiento.
Esto busca tener un impacto directo en 13 comunidades, seis escuelas y beneficiaría a más de 7 mil personas. Dicha iniciativa, según explicó Morazán, considera que las familias pueden mejorar las condiciones de saneamiento en las que habitan si tienen acceso a financiamiento, materiales necesarios, servicios para la construcción e instalación de los mismos.
Lea: ONU declara Día Mundial del Inodoro
Asimismo, incluye un componente de educación en higiene y ambiente con el objetivo que las familias reconozcan que contar con un baño digno es una necesidad que les permite tener seguridad, dignidad y salud.
Morazán explicó que la metodología con la que trabajan les ha permitido exponer otro panorama a las familias, ya que antes solo se pensaba en letrinas, las cuales tienen que estar a 10 o 15 metros de la vivienda, es inaccesible, huele mal y representa peligros para los niños.
“La filosofia es que si la familia invierte su tiempo, sus recursos, se atreve a tomar un crédito y parte de sus ahorros para construir una unidad de saneamiento la va a mantener en el tiempo, así como mantiene su casita (…)”, expresó Morazán.