Aunque en Nicaragua la cobertura escolar en primaria es del 98.4 por ciento según el Índice de Progreso Social 2017, que fue publicado recientemente por el Social Progress Imperative, el Estado enfrenta el desafío de mantener a los jóvenes en el sistema educativo, ya que el mismo informe dice la cobertura de educación superior sólo es del 22 por ciento.
Para el exministro de educación, Carlos Tünnermann Bernheim, la deserción escolar es sólo uno de los problemas de la educación en Nicaragua, ya que la calidad del sistema educativo es ampliamente cuestionable y el Índice de Progreso Social sólo refleja los datos que proporcionan las autoridades nacionales.
“Desde hace bastante tiempo, en el caso de la educación superior, andamos por debajo del promedio latinoamericano”. Por otro lado, en educación básica: “Estos son los datos que maneja el Ministerio de Educación pero hay algunos analistas que las cuestionan un poco, porque alcanzar la universalidad de la educación primaria no lo logramos a pesar de que esa era una de las metas del milenio”, expresó Tünnermann.
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Asimismo el ex diputado Enrique Sáenz manifestó: “En materia de educación, lo que está claro es que independientemente de la cobertura, los índices de calidad están por el piso. Y en lo que concierne a la educación superior, tanto la gestión como sus resultados, solo provocan tristeza».
Por otro lado, el índice señala que en Nicaragua el 16.6 por ciento de la población, es decir 381,198 de los 6.3 millones de habitantes, sufre desnutrición, a pesar que la tasa de mortalidad prematura por enfermedades no contagiosas es de 240.9 por cada 100,000 habitantes, una de las más bajas de América Latina.
Ante esto Sáenz expresó: “»Lamentablemente, ni el Ministerio de Educación ni el Ministerio de Salud publican estadísticas que permitan dar seguimiento y analizar los progresos, rezagos y estancamientos en las materias de su competencia. Lo anterior, unido a que el régimen ha transformado en política oficial la adulteración de las cifras, es natural que uno deba dudar de la veracidad de esas informaciones”.
Datos globales
El Índice de Progreso Social es la primera medición holística del desempeño social de un país que es independiente de factores económicos.
Está basado en un rango de indicadores sociales y ambientales que capturan tres dimensiones del progreso social: Necesidades Humanas Básicas, Fundamentos del Bienestar, y Oportunidades e incluye datos para 128 países sobre 50 indicadores.
Este año Nicaragua obtuvo el puesto 81 a nivel general y el 16 a nivel de Latinoamérica. Por otro lado, al medir la tasa de homicidios con casi 12 homicidios por cada 100,000 habitantes ocupa el lugar 111 de 128 países evaluados.
26.5 puntos sobre 100 posibles obtuvo Nicaragua en Acceso a Educación Superior, ubicándose como el tercer país de América Latina con el menor número de años promedio estudiados.