Los »lenchanos» salieron la mañana de este miércoles a participar del tradicional «Tope de San Lorenzo», en honor al patrono de esta ciudad del departamento de Boaco. El recorrido inició en El Zapote (empalme de San Lorenzo), desde donde los pobladores acompañan la imagen.
De acuerdo al párroco de la iglesia de San Lorenzo, Francisco Solano, parte de las actividades religiosas es la novena que terminó el pasado lunes. Asimismo, otras actividades más coloridas son el tope de niños y la misa solemne en honor al patrono, la cual oficiará el jueves, monseñor Jorge Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada.
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»Tradicionalmente la imagen de San Lorenzo está acompañada de una parrilla en su mano, porque él fue un mártir de la iglesia, que fue quemado a causa de su fe en el Señor», comentó el párroco.
Pobladores comentaron que las celebraciones en honor a San Lorenzo, empezaron luego de que su imagen fuese encontrada en la quebrada La Chombita, a unos tres kilómetros al norte de la actual ciudad.
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San Lorenzo y sus seguidores
En medio de la multitud de las procesiones de San Lorenzo, una mujer baila al son de los “chicheros”, muy cerca de la imagen del patrono. Hace más de 15 años que Martha Alvarado, con su característico adorno de flores en la cabeza, paga una promesa al santo.
La tradición empezó con su madre, relató Alvarado, pero desde que esta murió ha continuado acompañando con sus bailes al patrono, imagen que se dice fue encontrada en la quebrada La Chombita, antes de 1858.
“Uno de mis hermanos era epiléptico y yo le pedí a Dios a través de San Lorenzo que lo curara y él me ayudó, desde entonces, aunque esté enferma yo vengo a pagar mi promesa”, agregó Alvarado sin dejar de bailar un momento.
Una promesa que cumple desde hace treinta años
Uno de los cargadores de la imagen es Pánfilo Flores, quien desde hace 30 años paga una promesa.
“Yo le pedí algo de corazón al santo y me lo cumplió, desde entonces yo vengo a manifestarle mi gratitud de esta manera, yo lo cargó desde El Zapote hasta la iglesia”, dijo.
Señaló que el tope es una tradición local que se realiza cada nueve de agosto, como preámbulo del final de las fiestas patronales de San Lorenzo, las cuales terminan hoy con una misa solemne y una procesión por las calles.
En este penúltimo día de fiestas, también participó Aureliana Peña, ella no baila, pero todos los años carga varios ramos de flores que son una ofrenda para el patrono.
Esta tradición personal, de 40 años, no responde a una promesa, según relató, sino a la devoción que tiene al santo.