El escritor Erick Blandón celebra. Celebra que un libro suyo publicado hace veinte años vuelve ahora a publicarse en Alfaguara, una de las editoriales españolas más prestigiosas de las letras. El vuelo literario de Blandón comenzó con su libro de poesía Aladrarivo en 1975. Luego llegaron Juegos prohibidos en 1982, Las maltratadas palabras en 1990 y el libro de relatos Misterios gozosos en 1994. No solo ha escrito narrativa. También ha publicado ensayos y textos de investigación. Hoy ha llegado su hora de volar. Comienza el vuelo literario de Erick Blandón.
Este libro fue publicado en 1997. ¿Por qué crees que aún está vigente?
Pienso que un escrito pierde actualidad cuando es la noticia factual de un día; pero si es literatura que dirime valores en conflictos sobrevive al tiempo. La mentira y los golpes bajos son parte del orden del día. Los miskitos y otras minorías siguen en tensión con el Estado.
¿Por qué el título del libro Vuelo de cuervos?
Es una alegoría del Pájaro Negro, el avión espía de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que, rompiendo la barrera del sonido, fotografiaba el territorio nacional y ponía el país patas arriba; pero también metáfora de la rapiña del Zopilote de las coplas callejeras en la tradición política nicaragüense.
¿A qué hace referencia esta novela?
Narra el despertar del sueño de un grupo de jóvenes intelectuales de procedencia urbana que en medio de la guerra se dan cuenta de que la utopía por la que han estado dispuestos a dejarlo todo, incluso la vida, se convirtió en una broma macabra en la que se pretende hacer coexistir el discurso del Che Guevara con el esplendor de vida del Gran Gatsby y la racionalidad ética de Vito Corleone. Un raro compuesto para llevar adelante una revolución que proclama y se propone la redención de los humildes, narrado en farsa. Los personajes entran y salen como en un carnaval donde se es a la vez partícipe y mirón. Al monólogo del poder lo desestabiliza el diálogo a varias voces de los personajes que desafían el ordeno y mando.
¿Cómo te fue esos años con el libro?
Tuvo una magnífica acogida por la crítica tanto en Nicaragua como en el extranjero. Se ha estudiado en cursos de universidades de Sao Paulo, Pittsburgh, Alemania, Nicaragua y la opinión mayoritaria ha sido afortunadamente favorable; claro, hubo quienes me maldijeron por presumir que son los personajes de mi ficción, pero la chicha pasa.
¿Por qué después de veinte años lo publica Alfaguara?
Habría que preguntarles a ellos. Cuando me comunicaron su decisión me dijeron que les parecía un libro muy novedoso en su estructura y lenguaje, con una historia inaudita que aún estaba en carne viva. Además de tomar en cuenta el volumen de artículos críticos que ha generado en la prensa diaria de varios países y las revistas académicas tomaron en cuenta que la primera edición se había agotado.
¿Al escribir Vuelo de cuervos con cuáles principios revolucionarios de los ochenta chocaste?
Sobre todo con el de no darle armas al enemigo hablando de los problemas internos, que ha sido una manera de acallar la crítica.
¿Crees que los sandinistas traicionaron sus ideales?
Los sandinistas son muchos. Este ha sido un movimiento muy amplio y heterogéneo en el que en determinados momentos de su historia han convergido diversas corrientes ideológicas y políticas. Gentes con valores y principios muy variados. Así, en diferentes etapas ha prevalecido una o varias de esas corrientes mientras, soterradas, otras luchan por salir a flote, como suele ocurrir entre los grupos en disputa por el liderazgo de un colectivo o de un país. Triunfa eventualmente el ideario del más listo y eso no es traición sino derrota o victoria de unos ideales sobre otros. Si un simulador cuyo ideal ha sido pasearse por la calle de en medio como gran señor, a lo Gatsby, predica el Sermón de la Montaña proclamando las bienaventuranzas de los que tienen hambre y sed de justicia está desempeñado su rol de farsante, no traicionando sus ideales. El Padrino, en la ética Corleone, amordaza a los de su entorno embadurnándolos con su mancha. A diario vemos sujetos con la factura en mano reclamando el pago por su participación en la revuelta, son fieles no traidores a sus ideales; pero están los otros, afuera o adentro de las estructuras, que reivindican la dignidad con la frente en alto.
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¿Sentís que se ha escrito mucho sobre la década de los años ochenta?
La historia, del periodo que sea, tiene múltiples perspectivas, y siempre que sea vista desde diferentes ángulos habrá algo nuevo que decir. Los ochenta en el mundo siguen siendo fuente inagotable para el cine, la televisión, la literatura y otras artes. Yo no creo que los temas se agoten, lo que escasea es el talento para contar con destreza una historia. Dichosamente en América Latina, Centroamérica y Nicaragua, en particular, estamos viviendo un auge al alza en la calidad de las narraciones.
¿Después de veinte años, que ha quedado de esa Navidad Roja?
La experiencia del fracaso de una solución militar a un conflicto cultural, pero también la resistencia de los miskitos, ahora enfrentados a la invasión de sus tierras ancestrales, el despertar de la conciencia nacional a nuestra realidad multiétnica y multicultural.
¿Sentís que se han cerrado las heridas o han quedado sin resolver?
La herida aún sangra con la destrucción de los bosques y el medioambiente, la persecución de los indígenas y la invasión de sus tierras por colonos, la corrupción extendida en la sociedad, desde la cruz hasta la cola.
¿Cuál es tu visión hoy de este periodo histórico en el que está basado el libro?
Fue el punto de inflexión que cerró un periodo de la historia mundial con la caída del Muro de Berlín. Abrió una nueva era, hoy a punto de colapsar. En lo nacional pienso que fue el despertar dolorosamente necesario hacia el derecho de ser otros, diferentes.
Presentación
El libro Vuelo de cuervos será presentado el próximo miércoles 24 de mayo a las 4:00 de la tarde en la Embajada de México por el escritor Erick Blandón. Esta obra narra la historia de un joven poeta quien recibe la orden de documentar una peligrosa misión militar que consiste en la evacuación violenta y forzosa de los indígenas miskitos desde su ancestral hábitat en el Caribe nicaragüense hacia una zona nombrada, irónicamente, Tasba Pri, que en lengua miskita significa “tierra libre”.
La destrucción de aldeas, la violación de sus códigos ancestrales y el desconocimiento de su cultura crean una fisura que separa y divide al grupo entre quienes defienden una unidad impuesta desde el poder para hacer frente a la agresión contrarrevolucionaria financiada por Estados Unidos, y quienes consideran que la misma revolución, con su proceder errático, está plantando la simiente de su propia aniquilación.
El autor estará acompañado por el periodista Carlos Fernando Chamorro y la representante de Alfaguara, María del Carmen Deola.