Dos nicaragüenses acusados de matar a un adolescente e intentar quitarle la vida a otro en Costa Rica fueron condenados este viernes a la pena máxima, 30 años, en Nicaragua.
Los hermanos Wilfredo Solís Carmona y Javier Antonio Solís Carmona, quienes cometieron el delito en Costa Rica pero fueron juzgados en Nicaragua por ser el país donde los capturaron, fueron condenados a 30 años de prisión por el asesinato en contra de un adolescente de 12 años de edad, por la titular de Juzgado Tercero Distrito Penal de Juicio, Rosario Peralta.
La jueza también ordenó 15 años de cárcel a cada acusado por ser coautores del delito de asesinato en grado de frustración contra un adolescente de 15 años, primo de la víctima mortal.
Adicionalmente Peralta decretó 5 años de privación de libertad a los hermanos Solís Carmona, por el delito de «robo con intimidación en la modalidad de robo agravado» contra ambos adolescentes.
Por una motocicleta
Aunque el total de prisión suma 48 años para cada victimario, estos obtendrán su libertad en el año 2016, y que las leyes de Nicaragua no permiten más de 30 años de encierro.
Los delitos fueron cometidos en Banderas de Pocosol, al norte de Costa Rica, el 3 de junio de 2016, cuando los primos, que viajaban en motocicleta, fueron interceptados por sus victimarios, quienes mataron al menos de los adolescentes y luego los llevaron a una finca, donde el mayor sobrevivió porque fingió estar muerto, según la acusación.
La justicia nicaragüense fue auxiliada por la de Costa Rica, al tomar testimonios por medio de videoconferencia en marzo pasado.
Los hermanos Solís Carmona cumplirán toda su condena en el Sistema Penitenciario de Nacional de Nicaragua, ya que este país tiene por ley no extraditar a nacionales.