«Mientras Vilma Trujillo permaneció en la iglesia, lloraba, pedía irse a su casa, pero el pastor y la pastora la amarraron de pies y manos y le pegaban con un garrote». Así narró una testigo, de 13 años, que cuidó a Trujillo, los días que permaneció secuestrada en una iglesia antes de ser quemada en una hoguera el pasado 22 de febrero en la comunidad El Cortezal, en mina Rosita.
La menor brindó las declaraciones este viernes previo a la audiencia inicial contra el pastor Juan Gregorio Rocha Romero y otros miembros de la iglesia Vision Celestial de las Asambleas de Dios. La testigo destacó que la víctima también preguntaba por sus hijos y decía que quería ver a su familia.
En la audiencia inicial están presentes Catalino Trujillo, padre de la fallecida, Angela Garcia Blandon y Damarys Garcia, primas de la difunta, y dos menores de edad. Todos los familiares señalan a la pastora «Luz», sin especificar apellido, y reclaman que sea detenida.
El día 22 de febrero, fecha en que los acusados quemaron en la hoguera a Trujillo, «muchos miembros de la iglesia se fueron enojados porque no estaban de acuerdo que la quemaran, porque era meterse a un gran problema», dijo la adolescente, mientras esperaban que iniciara la audiencia.
Pastor remitido a juicio
El juez Carlos Solís remitió a juicio al pastor Juan Gregorio Rocha y a cuatro personas más después de haber admitido la tarde de este viernes los elementos de prueba presentados por la fiscalía.
«La prueba presentada por el Ministerio Público dan elementos certeros que los acusados probablemente participaron en los hechos», dijo el juez. Además, se distribuyeron funciones para cometer el ilícito, dijo el judicial.
El juez Solís también mantuvo la prisián preventiva para los acusados, por la magnitud del daño causado.