Johnny Polanco sorteará a la suerte, mientras trata de ascender nuevamente al beisbol organizado en el extranjero. Foto: Jader Flores

Johnny Polanco sorteará a la suerte, mientras trata de ascender nuevamente al beisbol organizado en el extranjero. Foto: Jader Flores

Jhonny Polanco: «Estoy en busca de una firma»

Después de ocho años en Ligas Menores en Estados Unidos, Jhonny Polanco lanzará en el Campeonato Nacional de Beisbol Superior, con la ilusión de crecer y de ser firmado.

Jhonny Polanco ha sido anunciado para jugar con el Bóer en el Campeonato Nacional de Beisbol Superior. Ayer que le entregaron el uniforme, la camisa le encajó a la medida sobre el torso, que es solo la mitad de un cuerpo acorazado de seis pies y tres pulgadas, y de más de 200 libras. Dijo que estaba contento y que el Bóer siempre ha sido para él como su segunda casa.

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Polanco está por navegar en nuevas aguas. Por ocho años se mantuvo en Ligas Menores en Estados Unidos, buscándose escalar en el mejor beisbol del mundo en el rol de relevista, siendo el arquitecto de una recta que salía de su mano y llegaba al plato en lo que dura un parpadeo. Reconoce que trabajó fuerte, que lo suyo era llegar entre los primeros a los entrenamientos e irse poco antes de que le cerraran la puerta.

Y es por eso que luego de permanecer siete años con los Cardenales de San Luis y de tener un paso de estrella fugaz por organizaciones como Medias Rojas de Boston y los Angelinos de Anaheim, Polanco ha tenido que recalar este año en el país, rechazando una oferta para jugar en México a principio de año, porque le pagaban poco, y aparte de este detalle, debía de cubrir ciertos gastos. Fueron dos equipos, y a los dos les volteó la cara.

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En busca de un contrato

“Decidí quedarme para buscar una firma otra vez”, refiere Polanco, de 24 años, originario de Ciudad Darío, Matagalpa. Por lo que dice que el “Pomares” será para él como un trampolín para volver a lo alto y que la mirada de los cazatalentos de Grandes Ligas y de Ligas Profesionales del extranjero posen sobre él. Pero hay un problema: “ahorita no me siento al cien, debo trabajar para volver a un buen nivel”, dice, sin ánimos de ocultar su realidad.

“Para mí todas las ligas son iguales. Yo siempre doy el ciento por ciento de mí. No veo una liga baja ni veo una liga alta. Siempre trato de verlas parejas para meterme presión yo mismo, hacer mi trabajo y ayudar al equipo. He escuchado decir que el Pomares es una liga baja, pero no lo veo así”, comenta Polanco, al dar su punto de vista sobre la transición que supone pasar de Ligas Menores, de la Liga Profesional Nicaragüense, al Campeonato de Beisbol Superior que arranca el viernes.

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El muchacho llegó a un acuerdo con los Indios del Bóer la semana pasada, y el sábado, recibió una llamada de los Indígenas de Matagalpa. “Solo hablaron conmigo y no me hicieron ninguna propuesta. Estoy muy contento de esta oportunidad que me da el Bóer, este equipo es como mi segunda casa, independientemente de lo que digan en Matagalpa. Recuerdo que en 2012, ellos me abrieron la puerta para la Liga Profesional”, dice, tratando de justificar su decisión de jugar con el Bóer y no con los Indígenas.

Va como relevista

Jhonny Polanco este martes cuando recibió el uniforme que vestirá para el IX Campeonato Nacional de Beisbol Superior. Foto: Carlos Valle
Jhonny Polanco este martes cuando recibió el uniforme que vestirá para el IX Campeonato Nacional de Beisbol Superior. Foto: Carlos Valle

Polanco le pidió al mánager Ronald Tiffer que le permitiera ser abridor, pero este lunes, el hombre que dirigió al Bóer hasta la final el año pasado frente a los temidos Dantos, le dijo que no. “Le expliqué que quería ganar más innings, para agarrar más fortaleza en mi brazo, pero él me dijo que mejor relevara, por lo que no estoy preparado al cien como para abrir un juego, en esta posición necesitaría más resistencia y ahorita siento que no la tengo”, reflexiona.

Su brazo, que ha demostrado ser fuerte para soltar disparos por encima de las 95 millas, de momento está fuera de ritmo, casi adormecido por falta de trabajo.

Después de una presentación en 16 juegos como relevista y otras veces como rematador, Polanco terminó con una efectividad de 7.56 en 16.2 entradas de trabajo con el Bóer en la Liga Profesional pasada, permitiendo 18 hits, de ellos tres jonrones. Sin claridad sobre lo que le esperaba, distinto a la seguridad que tuvo en los años anteriores en Ligas Menores, Polanco se perdió en el descanso, en el ocio, al lado de su familia.

“Me tomé un tiempo de descanso, algo que no tuve el año pasado. Una semana atrás me incorporé con el Bóer, hice bullpen, pero no he pichado en algún juego de preparación”, relata Polanco, quien se estableció en Managua desde hace cinco años, al adquirir una casa que comparte con sus familiares.

“Tuve las oportunidades”

Polanco examina el tiempo vivido arriba de la loma con San Luis, Boston y los Angelinos. De los primeros dice: “Sinceramente con ellos tuve todas las oportunidades, mis años fueron buenos, me renovaban el contrato, pero los jefes no me promovieron, ellos decidían subir a su gente”. Del segundo afirma: “Cuando Boston me tomó en la Regla 5, no me sentí contento porque Boston es un equipo de mucha mayor exigencia comparado con los Cardenales, yo daba todo, pero ellos me dejaron ir”. De los Angelinos recuerda: “Me sentí renovado cuando me ofrecieron el contrato, sentí que ahí tenía mayores oportunidades”.

En la voz de Polanco es imposible encontrar alguna gota de lamento. Ni tampoco tiene el espíritu con las rodillas en tierra, ni luce tan desesperado.

“No estoy triste”

Tras un recorrido extenso de más de siete años en Estados Unidos, estando lejos de su familia pero cerca de sus sueños, Polanco está de vuelta en su tierra. De esa experiencia cuenta que se queda con “toda la gente que conocí, con las oportunidades que me dieron, con los lugares en los que estuve, con lo bonito de sentir la presión de darlo todo al momento de lanzar y con los entrenadores que vieron mis ganas de mejorar”.

¿Estás triste por esta situación?, se le pregunta.

“No estoy triste, para nada, tengo la juventud, y tengo las oportunidades por delante. El Pomares es una oportunidad más para una firma o para ganar puntos para una Liga Profesional en otros países. Mi ánimo está al cien”, respondió. Polanco seguirá. Cree en él, en su brazo y en las vueltas que da la vida.

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COMENTARIOS

  1. Angleo Lara
    Hace 9 años

    pudo haber tenido mucho talento pero cuando no se conoce la palabra disciplina no se va a ninguna parte él es famoso por ser un irresponsable consumado y sino vean sus números son una porqueria quien lo va a firmar asi esta ahi ahora con el bóer porque Tiffer estará esperando a ver si se compone y el plazo será solamente un mes

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