El ingenio de un nigeriano, residente en Costa Rica, y de una nicaragüense llegó al extremo de ocultar cocaína en repuestos de tractor y otros objetos, que eran enviados de suelo tico a nuestro país a través de empresas y agencias de envíos de encomiendas.
Una vez puesta la droga, en Nicaragua, era enviada a través de agencias nacionales e internacionales a Estados Unidos y países de Asia y África.
Pero la “fiesta” de envíos narco se les acabó al nigeriano y a la nica, debido a que a mediados de 2016, la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de la Policía, le daba seguimiento al grupo que se dedicaba al transporte internacional de droga.
Jefe nigeriano
La agrupación era dirigida por Benedict Okoro, de nacionalidad nigeriana, y quien reside en Costa Rica.
La banda utilizaba como fachada —para transportar la cocaína a Nicaragua— el envío de encomiendas de artículos tales como: termos, juguetes, cafeteras, repuestos de vehículos, libros y artesanías.
Benedict (quien se encuentra prófugo), una vez que adquiría la cocaína en Costa Rica, ocultaba la droga en compartimentos especiales que elaboraban en dichos artículos y la enviaba por agencias a Nicaragua.
Según la Fiscalía, una vez puesta la droga en Nicaragua, era recibida por la acusada Francela Kingsman Collins y un sujeto llamado Sunday Lawrence (también nigeriano; este último ya fue acusado en los Juzgados de Managua, en otra causa por tráfico de estupefacientes, porque enviaba droga a Europa oculta en libro).
Una vez que la acusada Francela recibía la droga, a través de empresas de envíos internacionales y por Correos de Nicaragua, enviaba los paquetes con cocaína a diferentes personas ubicadas en China, Nigeria, Pakistán, Estados Unidos, Australia e Islandia.
Policía en acción
La DAJ conoció que el 15 de enero de 2017, el acusado Benedict Okoro hizo llegar desde Costa Rica una encomienda a Francela, la cual contenía en su interior repuestos para tractor, entre ellos: banda de tiempo, filtro, tuerca y un rodillo (en este último fue encontrada la cocaína).
Francela retiró la encomienda el 18 de enero. Al día siguiente, a eso de las 3:00 de la tarde, Francela se presentó con el mismo paquete a una empresa de envíos ubicada en Bolonia, Managua; y realizó el envío del mismo a Marshall Bonteng, el cual residía en Tailandia; después la acusada se retiró del lugar.
La Policía de Antinarcóticos llegó al lugar a los pocos momentos y revisó la encomienda y halló la cocaína, cuyo peso final fue de 494 gramos. La acusada fue localizada después e investigada en la DAJ y ahora va a juicio.
Audiencia
El juez Sexto Distrito Penal de Audiencia de Managua, Henry Morales, resolvió enviar a juicio a Francela Kingsman Collins.
El judicial también mantuvo la orden de captura contra el nigeriano Benedict Okoro.