Estados Unidos
La Prensa

Otro informe que aplaza a Nicaragua

La semana pasada publicamos y comentamos la información de que,  según el organismo no gubernamental estadounidense, Freedom House, la libertad y la democracia en Nicaragua sufrieron en 2016 el peor retroceso de los últimos veinte años.

Según Freedom House,  Nicaragua está ubicado en el grupo de países  considerados “parcialmente libres”.  Calificación que debería ser peor   después que la verdadera oposición fue excluida de la participación electoral, que 24 diputados opositores fueron expulsados de la Asamblea Nacional por una resolución judicial espuria  y  que en vez de elecciones se montó   una farsa electoral.

Inmediatamente después de que se divulgó el informe de Freedom House,  también la revista The Economist publicó su propio Índice Democrático Internacional,  en el cual se califica a Nicaragua como un país de “régimen político híbrido” pues aquí  la libertad y la democracia no funcionan de acuerdo con lo que establecen los estándares internacionales.

Desde el año 2007  The Economist  viene elaborando cada año el Índice Democrático que clasifica  a los países en cuatro  tipos de régimen político: 1. Democracias plenas. 2. Democracias defectuosas. 3. Regímenes híbridos;  y,  4. Regímenes autoritarios. Los indicadores que se toman en cuenta   para hacer esa clasificación, son  cinco. Primero, calidad de los procesos electorales; segundo,   pluralismo político; tercero,    libertades civiles: cuarto,   funcionamiento del gobierno; y, quinto, participación política y cultura política.

De acuerdo con ese análisis y clasificación, son  democracias plenas  países como Noruega, Islandia, Suecia, Canadá y solo 15 país más (19 en total)  en los que vive apenas el 4.5 por ciento de la población mundial. En América Latina únicamente Uruguay logra entrar en ese  envidiable grupo de naciones libres.

En el rango de las democracias defectuosas son  ubicados 57 países,  34 por ciento del total del planeta  con 44.8 por ciento de la población mundial. Y los   regímenes híbridos, entre los que se encuentran Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Venezuela, son  40 países que en conjunto concentran a 32 por ciento  de la población mundial.

Venezuela está al borde de ser clasificado como un régimen completamente autoritario y por ese mismo rumbo podría ir   Nicaragua si   no se  le  devuelve la democracia al pueblo nicaragüense.

Probablemente   los  informes de Freedom House  y  The Economist serán tomados en cuenta en el Congreso de Estados Unidos y la Casa Blanca, cuando se tome la decisión   sobre la iniciativa de ley “Nica Act” que tiene el objetivo de sancionar al régimen orteguista por sus atropellos a la libertad y la democracia.

Del mismo  Ortega depende que esa ley no sea aprobada. Bastaría con que en el acuerdo que va a suscribir con  la OEA el próximo 28 de febrero, se comprometa de verdad  a realizar elecciones generales libres y limpias, con todas las garantías contempladas en el ordenamiento democrático interamericano.

Editorial informe de Freedom House Nicaragua archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí