El eminente teólogo DtlefPollack en un artículo publicado el 4 de diciembre del 2016 basado en recientes declaraciones de la propia Conferencia Episcopal de Alemania en su sitio web (para muchos el protestantismo más ortodoxo y culto del mundo), declara que en la actualidad hay pocos cristianos que tengan un conocimiento profundo de su propia religión, por más que muchos quizás lo nieguen.
Dice DtlePollack que los diferentes eventos en conmemoración de los 500 años de la Reforma Protestante han dejado ver la enorme falta de conocimiento que los protestantes tienen de su propia religión. Y lo mismo advierte este teólogo de los católicos. Según sus palabras —refiriéndose a los protestantes— dice que la verdadera herencia teológica de la Reforma parece —de hecho— haber sido largamente ignorada.
Dice que hay estudios que muestran que la mayoría de los protestantes piensan que es a través de las buenas obras que se encuentra la salvación y la elección de Dios. A pesar de que, una de las principales causas de la ruptura con la Iglesia católica en tiempos de la Reforma fue precisamente el rechazo de los protestantes a la salvación a través de las obras.
De hecho, estos protestantes tendrían una concepción demasiado “católica” de la religión cristiana en este aspecto. Y frecuentemente explican también que el protestantismo es para ellos, primero, una “ética”, mientras que para Lutero la fe tiene mucha más importancia que la moral, porque —según él— es únicamente a través de la fe que el hombre puede salvarse y abrirse a la gracia de Dios. Sin embargo, la mayoría de los protestantes llegan a decir incluso que las afirmaciones teológicas no constituyen un elemento fundamental de su identidad cristiana. Y sin embargo fueron estas afirmaciones teológicas las que llevaron a los protestantes a separarse de la Iglesia católica.
De esta manera, parece que las profundas diferencias entre católicos y protestantes se están desvaneciendo para muchos alemanes. La separación entre las dos confesiones a muchos le resulta arbitraria e injustificada. Solamente una minoría muy comprometida entiende todavía aquello que separa las dos confesiones.
Por lo tanto, la fe ya no se define realmente de manera confesional en Alemania. Más bien se percibe una separación entre personas religiosamente comprometidas y personas que han abandonado completamente el cristianismo, con muchas fases intermedias.
Y es curioso que esto se esté dando entre los protestantes cuando precisamente los teólogos católicos han llegado unánimemente a convenir sobre esa verdad: de que la fe sola es la que salva y no las buenas obras (como dice san Pablo), aunque lógicamente no hay fe sin obras, porque como dijo el propio Jesús: “Venid benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino… porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber… Entonces dirá también a los de su izquierda; apartaos de mí, malditos, al fuego eterno… Porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber…” (Mateo 25: 11-46).
Lo que han descubierto en Alemania es que entre católicos y protestantes ya hay un profundo consenso en la mayor parte de los ámbitos que no son directamente teológicos. ¿Tal vez podríamos ver esta evaporación de diferencias de protestantes como un signo de esperanza? Quizás sea la prueba del progreso de la unidad de todos los cristianos y de que lo esencial es llegar a una Iglesia que sea de verdad el cuerpo de Cristo al mismo tiempo que el pueblo de Dios, guiado por el heredero de Pedro.
El autor es miembro del consejo de coordinadores de la Ciudad de Dios.
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