Un motín en una cárcel en Manaos, en en norte de Brasil, dejó al menos 60 muertos entre la noche del domingo y la mañana de este lunes, informó una fuente oficial.
«Hasta el momento son 60 muertos», declaró a periodistas este lunes Pedro Florencio, secretario de Administración Penitenciaria del estado de Amazonas, cuya capital es Manaos.
El secretario de Seguridad Pública del estado, Sergio Fontes, dijo que fue la masacre más grande en una prisión en la historia del estado.
Un número no confirmado de internos escapó durante el motín en el complejo penitenciario de Anisio Jobin, que se extendió desde la tarde del domingo hasta el lunes por la mañana.
Dos de los grupos delictivos más grandes de Brasil comenzaron el año pasado a disputarse el control de varias prisiones y las autoridades en Amazonas creen que esa es la razón detrás del primer disturbio de 2017.
Fontes dijo que los presos hicieron pocas demandas para acabar con el motín, lo que indicaría una matanza organizada por miembros de una pandilla local contra los de otra que tiene su sede en Sao Paulo.
«Muchos fueron decapitados y todos sufrieron mucha violencia» para mandar un recado a sus enemigos, añadió Fontes. El motín se extendió por 17 horas en el complejo penitenciario Anisio Jobim, en una zona periférica de Manaos.
Florencio explicó que ya fue controlado y que consiguieron «preservar la vida de rehenes, tanto funcionarios como rehenes internos».
El funcionario señaló que no hubo daños materiales importantes a excepción de «alguna celda incendiada» y que por ahora no hay un recuento de posibles fugas.