El año 2016 dejó un nuevo escenario político lejano ahora de las disputas entre Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre por representar a la oposición contra el gobierno de Daniel Ortega, que se dieron durante años, según el diputado destituido Eliseo Núñez Morales.
Los dos polos son ahora los miembros de Ciudadanos por la Libertad (CxL), herederos de Montealegre que se retiró este año de la política, quienes buscan personería jurídica. Del otro lado está el Frente Amplio por la Democracia (FAD) con su demanda de un cambio total del sistema político, mientras Ortega y su esposa Rosario Murillo, quien será su vicepresidente a partir de enero, se mantienen bajo tensión e incertidumbre por la posible aprobación de la iniciativa de Ley Nica Act en el Senado de los Estados Unidos.
Nica Act
El proyecto Nica Act es una iniciativa promovida por congresistas estadounidenses que tiene el objetivo de condicionar el financiamiento de organismos internacionales a Nicaragua, como forma de sanción al gobierno de Ortega por la falta de institucionalidad, los fraudes electorales y las violaciones a los derechos humanos cometidos durante su mandato.
Según analistas nicaragüenses, Ortega contrató a la firma de cabildeo Gephardt Group —creada por el excongresista demócrata de Missouri, Richard Gephardt—, para quebrar el consenso bipartidista alrededor de la Nica Act.
A partir de la amenaza de la Nica Act, el gobierno de Ortega también ha cambiado su posición con los organismos internacionales a quienes incluso criticaba.
Ortega y la OEA
Desde que Ortega regresó al poder en 2007, se había caracterizado por tener una relación conflictiva con la Organización de Estados Americanos (OEA). Este año pidió la renuncia del secretario general de ese organismo, Luis Almagro, acusándolo de injerencista. Sin embargo, lo invitó meses después a venir al país el pasado primero de diciembre, como parte de un acuerdo firmado el 15 de octubre, lo que fue interpretado por los opositores y analistas políticos como un intento de Ortega de arreglarse con la OEA, para evitar el avance de la Nica Act, pero además como su reacción ante un informe sobre las votaciones de 2016 que se mantuvo secreto, pero que los analistas consideran era desfavorable al nicaragüense.
“Ortega y también oposición están débiles”
El sociólogo Óscar René Vargas reconoce que Ortega está debilitado por la amenaza de la Nica Act, pero también afirma que aún no existe una oposición política consolidada, debido a la falta de liderazgo y la falta de propuestas.
Vargas caracteriza a la oposición como grupos que buscan cargos públicos, y cree que si bien hay algunos que están comenzando a dar muestras de organización, apenas están en gestación.
“La lógica de la oposición de derecha aquí en Nicaragua es buscar espacios para ser zancudos”, opinó Vargas en alusión a quienes buscan participar en elecciones, pese a estar claros de que el poder electoral está bajo el control de Ortega.
Los miembros de CxL han sido criticados por solicitar la personería jurídica de esa organización ante el CSE. Sus representantes han insistido en que tienen derecho a tener un partido y la única forma de tenerlo es ante el Consejo Supremo Electoral (CSE), controlado por el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
La apuesta de CxL
La estrategia de CxL apunta a que después de la visita del secretario general de la OEA, Ortega se flexibilice y se vea obligado a realizar elecciones libres, justas y observadas tal como ellos demandaron durante meses, sabiendo que esa puede ser una forma de detener la Nica Act.
Adán Bermúdez, miembro de la Coalición Nacional por la Democracia, que aglutina a CxL, manifestó que la demanda de la personería jurídica para convertir a CxL en un partido, es solo parte del proceso para continuar la lucha cívica por un cambio de sistema.
El diputado destituido por el orteguismo, Eliseo Núñez Morales, miembro del FAD, dijo que el reto de su organización en cambio es conectar lo político con las demandas sociales.
“El próximo año nosotros tenemos que llenar los espacios que dejaron los errores de Ortega con organización, movilización y conexión con la gente”, dijo Núñez.
Núñez agregó que en este momento el FAD se está organizando para poder exigir un cambio total de sistema. Opinó que la desaparición del “pleito” entre Montealegre y Alemán, es favorable para la nueva oposición y considera que en algún momento se tendrán que unir.
Origen del CxL y FAD
La Coalición Nacional por la Democracia iba a participar en las pasadas elecciones generales del 6 de noviembre, encabezada por el PLI, pero cinco meses antes de los comicios, el poder judicial —dominado por Ortega—, emitió una sentencia que le quitó la representación legal del PLI a Eduardo Montealegre.
Los miembros del PLI —representaban la principal fuerza opositora del país— pasaron a denominarse CxL. Mientras que el FAD se formó con exmiembros de la Coalición Nacional por la Democracia, luego que fueron excluidos del proceso electoral.
