Luego de 20 años la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua UNAN-Managua volvió a incluir en su oferta académica el Técnico Superior en Citología Cervical, esto debido a que el cáncer cervicouterino es uno de los tipos de cáncer más frecuente en las mujeres, pero en este país existe muy poco personal capacitado para detectar a tiempo esta enfermedad.
La coordinadora del técnico superior, Raquel Rojas explicó que los graduados en citología estarán capacitados para leer exámenes de papanicolau (Pap), lo que contribuirá a la detección temprana del cáncer cervicouterino ya que el Pap es un examen que permite detectar células anormales o lesiones en el cuello del útero, una prueba que puede reducir la incidencia y mortalidad de este mal.
“Qué pasaba antes, los papanicolau se tomaban y a la paciente le decían en un mes, en dos meses van a estar sus resultados, habían muchas mujeres que tienen resultados positivos y no llegan sus reportes al expediente porque obviamente hay demasiado volumen, hay demasiado trabajo para el citólogo o para el patólogo”, manifestó Rojas.
Para este técnico en citología están disponibles 40 de los 420 cupos del Politécnico de la Salud “Luis Felipe Moncada” para ciclo lectivo 2017, la formación será de tres años y se impartirá en el turno vespertino.
Para la coordinadora del técnico esta carrera tiene altas posibilidades de inserción laboral ya que “en la mayoría de los hospitales, tanto en la capital como fuera de la capital, existe muy poco personal”.
Diagnóstico efectivo
El médico internista, Neri Olivas afirmó que la apertura de este técnico en citología cervical facilitará en gran medida la detección del cáncer cervicouterino, debido a que actualmente, en algunos casos las muestras no son bien tomadas lo que impide un diagnóstico efectivo.
“Antes eso lo hacía la enfermera o el médico, entonces eso llevaba mucho tiempo, primero para tomar las muestras y luego el diagnóstico, es algo realmente útil para la población”, dijo el galeno.
Los directivos del Politécnico de la Salud (Polisal) también confirmaron que en 1996 fue la última vez que se impartió el técnico en Citología Cervical, desde entonces muchas de las personas capacitadas se han jubilado o han dejado de ejercer y los pocos citólogos que existen en el país son de la vieja escuela o se han formado por algunos cursos coordinados por el Ministerio de la Salud.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el cáncer cervicouterino es una de las amenazas más graves para la vida de las mujeres. Se calcula que actualmente en el mundo lo padecen más de un millón de mujeres. La mayoría de ellas no han sido diagnosticadas ni tienen acceso a un tratamiento que podría curarlas o prolongarles la vida.