Turquía inauguró este martes 20 de diciembre el túnel submarino más profundo del mundo, que conecta Asia con Europa bajo el estrecho del Bósforo, Estambul.
El túnel «Eurasia», construido a 106 metros de profundidad en el fondo marino, consta de dos pisos y de 14 kilómetros de largo y fue construido para aliviar la presión del tráfico de Estambul pues permitirá el cruce de 100,000 vehículos diarios.
El Gobierno anunció que también proporcionará servicios de datos móviles 4.5 G ininterrumpidos bajo el mar gracias a 16 transmisores de radio.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que durante el primer año el pago para cruzar el puente será de 15 liras (cerca de 4 euros) y que el dinero recaudado se destinará a las familias de los que murieron en ataques terroristas y en la noche de la intentona golpista del 15 de julio pasado.
Erdogan y el primer ministro, Binali Yildirim, subrayaron durante sus discursos en la ceremonia de inauguración que los ataques terroristas no impedirán a Turquía realizar grandes proyectos. Yildirim anunció que el nuevo aeropuerto de Estambul, que será el más grande del mundo, se abrirá el 28 de febrero de 2018.