A inicios del año 2015, en ocasión de una conferencia que hicimos en el sector empresarial, presentamos las once lecciones que han guiado nuestro actuar en Cosep durante el tiempo que hemos estado participando activamente en la organización desde el año 2005 (ver editorial del 31 de marzo del 2015).
Desde entonces, hemos agregado la Décimo Segunda Lección: “Apostando a la Inclusión”. ¿Por qué la importancia de apostar a la inclusión?
Son realidades del país que las mujeres representan al género mayoritario, que nuestra población está conformada principalmente por jóvenes y que Managua ha dejado de ser el centro de inversiones de Nicaragua.
En este contexto decidimos trabajar en cómo vincular al sector gremial a las mujeres, a los jóvenes y a los departamentos. El país necesita de todos los sectores para crecer y desarrollarse. Desde la gremialidad, tenemos que unir esfuerzos para fortalecer a cada uno de estos grupos, lo cual fortalecerá a su vez al país.
El año 2016 ha sido clave para Cosep en este esfuerzo de inclusión y de fortalecimiento.
En relación con las mujeres, iniciamos el año organizando el Congreso de Mujeres Líderes de Nicaragua cuyo comité organizador está integrado por mujeres destacadas del sector empresarial del país. Este grupo realizó un exitoso primer congreso de mujeres y ha iniciado una serie de conferencias para el empoderamiento de las mujeres de todos los sectores de la sociedad.
Tanto el Congreso como las Conferencias ya son un compromiso de Cosep para realizarse año con año.
Esto se sumará al esfuerzo continuo de Cosep en tener mayor participación de las mujeres en los gremios.
Recientemente dimos un paso igualmente importante para el tema de la inclusión al conformar el Consejo de Jóvenes de Cosep.
¿Por qué vincularnos con los jóvenes?
De acuerdo con estadísticas de Celade-Cepal, en Nicaragua el 74 por ciento de la población es joven, menor de 40 años, alcanzando los 4.7 millones de personas. En otras palabras, siete de cada diez nicaragüenses son menores de 40 años.
El 90 por ciento de la población menor de 40 años se encuentra entre las edades de 0 a 34 años, lo que representa un total de 4.2 millones de personas. Dos de cada tres nicaragüenses son menores de 35 años.
Según el Estado de la Nación (2015), en Nicaragua el 14.8 por ciento de los jóvenes entre 15 y 24 años no estudia ni trabaja lo que nos pone junto con Costa Rica como el país con menos “ninis” de la región centroamericana.
Pero por el otro lado, más de la mitad de nuestros jóvenes está fuera del sistema educativo, el 56.6 por ciento, es decir, no estudian ni trabajan o solo trabajan. Eso nos coloca junto con Guatemala como los países de la región con menor nivel de inclusión educativa plena.
Nicaragua presenta una dinámica particular con respecto a la inclusión-exclusión educativa ya que la reducción de los llamados “ninis” no implicó una mayor inserción educativa sino la incorporación laboral de los jóvenes, lo que hizo que la proporción de quienes solo trabajan aumentara de 23.9 por ciento en el 2001 a 41.8 por ciento en el 2012.
La situación de exclusión educativa y laboral de la población joven, o su inserción laboral en puestos de baja calidad y remuneración, es uno de los factores que impiden a la región mejorar sus niveles de productividad y crecimiento económico.
Son esas las realidades y desafíos que enfrentamos hoy en nuestro país en relación con los jóvenes por lo que consideramos vital crear este Consejo de Jóvenes que nos permita tener una comunicación de doble vía con ellos. Además, permitirnos entenderlos mejor y que nos puedan ayudar a tomar mejores decisiones. Ser más representativos.
Creemos que este consejo nos debe ayudar a fomentar una mayor participación activa de los jóvenes en los gremios. En este sentido tendremos encuentros mensuales con ellos y los involucraremos en las actividades de la institución.
Esperamos así también ir creando los nuevos liderazgos que vayan a ocupar los relevos en nuestras organizaciones. En este grupo de jóvenes hemos incluido hombres y mujeres del ámbito empresarial, de la sociedad civil, jóvenes de los departamentos del país.
Estamos trabajando así en un Cosep inclusivo y con visión de largo plazo que ya incorpora a las mujeres, jóvenes y que tiene que incorporar a todos los departamentos del país.
Como lo decían los mismos jóvenes “tengamos iniciativas, pensemos en el futuro, no tengamos miedo, involucrémonos todos”. Por eso la apuesta a la inclusión.
El autor es presidente del Cosep.