La Corte Suprema de Justicia sigue con su proceso de liberación de privados de libertad tanto extranjeros como nacionales. En los que va del año, afirmó el magistrado Rafael Solís , han liberado a más de 1,500 reos nacionales y unos 100 extranjeros, de los 380 que fueron analizados y aprobados para expulsarlos o bien trasladarlos a sus países de origen para que cumplan su pena allá.
Este lunes un grupo de 20 reos extranjeros estaban firmando su trámite para expulsión del país en una de las dependencias de la Sala Penal de la Corte.
“Es una política ya definida del Gobierno y de la Corte de mandar a los extranjeros a cumplir su condena en su país, para no tener sobrecargada las celdas en los sistemas penitenciarios”, dijo el magistrado Solís.
El sistema de justicia está utilizando dos mecanismos para sacar a extranjeros y depurar los sistemas penitenciarios, uno es la expulsión del país, cuando el reo está por culminar su pena y el otro es coordinar su traslado con autoridades de su país para que cumplan su condena cerca de su familia.
De los dos sistemas este último es el más complejo porque se necesita la aprobación del reo y de su país y estamos en espera de respuestas. “El 80 por ciento de los 380 reos era por este sistema, por eso ha tardado”, dijo Solís.
Narcotráfico
Según el magistrado Rafael Solís, miembro de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, la mayoría de extranjeros que han expulsado son de países centroamericanos y unos pocos de México.
El problema con el traslado es que el grueso de reos está condenado por narcotráfico en todas sus modalidades, crimen organizado y lavado de dinero y se hace más difícil el envío.