Ha pasado desvelándose toda la semana y quiere aprovechar el fin de semana para descansar. Duerme profundamente durante horas y horas, pero se levanta y está aún más cansado y somnoliento. ¿Le ha pasado? Un grupo de expertos de la Universidad de Estocolmo asegura que “la cantidad de horas que se duerme por noche no se relaciona con el nivel de cansancio que pueda tener un individuo”.
Más bien está relacionado con la genética, la edad y el estado de salud de las personas. Una investigación realizada por la universidad determinó que seis horas y 55 minutos es la duración normal del promedio de sueño.
Cuando se duerme más el cuerpo se relaja en exceso y los biorritmos bajan y la velocidad metabólica también. “Esto es lo que se conoce como sensación de letargo, ya que nuestras acciones se ralentizan debido a la prolongación del tiempo en el que el organismo apenas tiene actividad”, asegura el blog de Salud Vitónica.