Karen Rappaccioli-Tünnermann

Políticas desatinadas

Recientemente entre el sí y el no del proyecto de ley Nica Act. donde el propósito es que Estados Unidos (EE. UU.) vote en contra de los préstamos de organismos internacionales para Nicaragua.

Dicha iniciativa me hizo transportar en el tiempo, trajo a mi memoria tantos nubarrones drásticos, y equívocos, que hicieron mucho daño a nuestra Nicaragua .

La gran mayoría de la generación de los “baby boomers”, tiene que recordar con nostalgia, las calamidades que pasó la diáspora nicaragüense en los muchos países donde residió. No se digan las carestías y penurias en que se sometió a un pueblo.

Ciertos grupos con poder económico y político hicieron lobby para que se impusiera en Nicaragua un embargo económico. El cual solo propició más miseria, y privaciones para las grandes mayorías de  “nuestro pueblo”. Entre ellas la falta no solo de alimentos, sino de medicinas para tantos niños, y personas adultas. Todo esto hace ya más de treinta años donde muchas desatinadas decisiones fueron tomadas por sectores inconscientes. Muchas asociaciones sin escrúpulos se aprovecharon y se adjudicaron cuantiosas sumas de dinero.

Pasó el tiempo y la comunidad consciente sabe que nada productivo dejaron estas desacertadas políticas deshonestas, porque muchas de ellas no ayudaron ni un ápice en traer progreso, ni bienestar económico para nuestro pueblo.

Si un sector de una nación no está de acuerdo con la conducción y dirección de su gobierno, pueden aportar ideas positivas y  formar coaliciones de aportes constructivos. Logrando así una oposición productiva.  Esta misma debe brindar soluciones de confort para las grandes mayorías, y propiciar iniciativas edificantes. Donde haya pasión de servicio e implementación de programas sociales sostenibles.  Las soluciones siempre están en nosotros mismos, de adentro para fuera.

Todo político tiene que tener como prioridad el bien común, un gobierno de todos para uno y uno para todos.

Pero cómo lo vamos a conseguir atacándonos unos a otros. Hay muy buenos planes de desarrollo en nuestro país, donde todos pudiésemos participar. Hacer críticas que aporten, amigos el figureo no cabe más acá, el tiempo se nos acaba.

¿Todavía en estos tiempos pretendemos seguir esperando un “super héroe”? Es imprescindible contribuir a un plan de nación. Si no nunca podremos alcanzar nuestras metas de desarrollo, es más iremos para atrás como el cangrejo.

¿Cómo conseguir mejor educación, trabajos y programas de salud si estamos desunidos? Como se dice popularmente acá en Nicaragua, estamos “solo jalando agua para nuestro propio molino”. ¿Dónde está la empatía y la compasión?

“Cómo vamos a resolver los problemas de medicare, seguro social y de salud si la mayoría del tiempo pasamos peleando unos contra otros”. Gobernador de Ohio, John Kasich. http://m.youtube.com/watch

Con la mencionada ley Nica Act se recortarían contundentemente innumerables programas de desarrollo humano, que vemos a nuestro alrededor. Lo mismo que perjudicaría los planes de nuestro crecimiento económico de 4.5 por ciento casi 5 por ciento en este año.

Todo lo contrario tenemos que unirnos en favor de nuestro país, converger ideas y esfuerzos. Siendo nuestro único enemigo la violencia y la pobreza.

También algunos de estos congresistas están cambiando su fallida retórica, que por tantos años mantuvieron en contra de Cuba y luego de más de cincuenta años vieron que todo estos  bla bla no condujeron a ningún progreso en dicho país. Lo mismo que las nuevas generaciones de cubano-americanos no apoyan sus iniciativas ortodoxas.

Pero bueno ahora estos señores tienen que justificar sus puestos y jugosos salarios. Desafortunadamente sus falsas temáticas de años en el Congreso apuntan desatinadamente hacia nuestra Nicaragua.

Si no se aprobasen estos préstamos con organismos internacionales, escuchen bien “solo harán mella” a los más necesitados. Los que tengan el poder adquisitivo económico (como se hizo antes)  encontrarán la manera de viajar y adquirir lo que quisiesen.

La prosperidad debe ser abrazada por todos, no debiese importar de qué partido viniese. Una de mis citas preferidas es “haz el bien y no mires a quién”. Si todos aplicásemos un poquito de este pensamiento, el mundo sería mejor.  Tristemente la avaricia está sentada sobre el trono del señor ego.

Solo unidos podemos hacer una diferencia en nuestro sufrido pueblo.  Que el despertar no solo sea  el tuyo, sino el mío y el de todos.

La autora es escritora y consultora.

COMENTARIOS

  1. el carolingio
    Hace 10 años

    Todo mundo quiere concordia y paz. Pero……Sra.: Ud. vive en Nicaragua o al menos lee lo que pasa con la intransigencia del gobernante y sus allegados . Ud. esta de acuerdo con los abusos

  2. Carlos Jose Espino Matute
    Hace 10 años

    Sra. Rappaccioli Tünnerman:
    Muy lindos sus criterios y muy humanos y ciertos, pero algunos parecen corresponder al reino de Narnia; Ej.: «Aportar ideas positivas, «Formar coaliciones»… Sabemos que en Nicaragua todo eso está vetado, prohibido e ilegalizado por el gobierno, sino veamos todos los ejemplos de arbitrariedades que se han hecho públicos y más aún los que no se han hecho públicos.

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