El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) dio a conocer en la celebración del Día del Empresario, el 8 de septiembre, los 10 principios o decálogo del compromiso empresarial con la democracia.
El 8 de septiembre se celebra el Día del Empresario Nicaragüense. Esta celebración fue instituida en memoria de Jorge Salazar Argüello, emblemático hombre de empresa asesinado por esbirros de la dictadura sandinista de aquella época, el 17 de noviembre de 1980, en el municipio de El Crucero.
Otro distinguido empresario nicaragüense, don Enrique Bolaños Geyer, quien fuera presidente del Cosep de 1983 a 1988, después que fue elegido presidente de Nicaragua para el período de 2002 a 2007 dictó el Decreto 78-2004, publicado en La Gaceta, Diario Oficial, el 14 de julio del 2004, mediante el cual se instituyó el Día Nacional del Empresario Nicaragüense. Esta celebración debe de tener lugar el 8 de septiembre de cada año, en conmemoración del natalicio de Jorge Salazar Argüello, nacido en Matagalpa en 1939.
Ahora casi no se menciona a Jorge Salazar Argüello y su fotografía ampliada ya no preside, como antes, la celebración anual del Día del Empresario Nicaragüense. Pero el decreto ley que estableció la celebración en su memoria sigue vigente y su nombre está inscrito de manera imborrable en la historia de la lucha por la libertad en Nicaragua. Y no solo de la libertad empresarial para hacer negocios, sino también por las libertades civiles y los derechos políticos de todos los nicaragüenses.
Como héroe de esa lucha recuerdan y respetan a Jorge Salazar Argüello, sus antiguos compañeros gremiales y amigos personales que aún viven, lo mismo que todas aquellas personas que de alguna manera se interesan por conocer la historia de la empresa privada, del Cosep y su contribución a la lucha por el desarrollo económico, y también por la libertad y la democracia política, económica y social en Nicaragua.
Esos ideales de Jorge Salazar han inspirado e impregnan, a nuestro juicio, el decálogo o 10 compromisos del Cosep con la democracia, dado a conocer el recién pasado 8 de septiembre. Pero este decálogo no tiene que ser solo una declaración. Debe de representar también una voluntad de acción empresarial, para recuperar la institucionalidad democrática de Nicaragua que peligrosamente se ha deteriorado en los últimos años bajo el empuje del régimen autoritario de Daniel Ortega.
En realidad, no es la oposición, en cualquiera de sus estamentos políticos e ideológicos — de izquierda o de derecha—, la que amenaza la estabilidad y las perspectivas de la economía nacional.
No es la oposición la que con su lucha cívica y pacífica en defensa de la libertad y la democracia, promueve el regreso a las épocas de confrontación, violencia y destrucción que en el pasado causaron inmenso daño a la empresa privada. Es la dictadura de Daniel Ortega la que está haciendo eso.
De hecho así lo reconoce implícitamente el decálogo por la democracia del Cosep, que nosotros valoramos como un compromiso moral, histórico y gremial con Jorge Salazar Argüello, de trabajar por la prosperidad económica y velar porque la democracia vuelva a imperar en Nicaragua, no solo para algunos sino para todos.