La lucha campesina contra el Canal

Los campesinos que   tienen sus tierras   a lo largo y ancho de la ruta canalera trazada por el régimen orteguista y la compañía del empresario chino Wang Jing,  donde viven  y trabajan,  han hecho   otra gran demostración de  valor, rebeldía y  disposición a la   lucha por la defensa de sus derechos e  intereses. Esto es lo que han   significado   las marchas simultáneas en veinte lugares del país y un plantón en Managua,  ante la Corte Suprema de Justicia, que realizaron el miércoles pasado.

El objetivo específico de las movilizaciones campesinas es la derogación de la Ley 840, o  Ley del Canal,  que los  amenaza con  la expropiación de  sus tierras y el  desarraigo   de los lugares donde siempre han vivido.

El Consejo Nacional para la Defensa de la Tierra, Lago y  Soberanía Nacional, que   dirige esta épica lucha campesina coordinado por la señora   Francisca Ramírez, presentó el 7 de abril pasado ante la Asamblea Nacional —con el respaldo de 28  mil firmas—  una iniciativa ciudadana legislativa  para la derogación de la Ley del Canal. Cabe recordar que ya en 2014, el entonces partido opositor PLI había  presentado  otra iniciativa de ley con ese propósito, pero el orteguismo no  permitió que se le diera el trámite necesario.

También la propuesta  de los campesinos   fue rechazada por la Secretaría de la Asamblea Nacional y  ante esa  arbitrariedad ellos  recurrieron de Amparo  ante la Corte Suprema de Justicia,  para que haga valer el  derecho ciudadano de presentar iniciativa de ley. Sin embargo  la Sala Constitucional de la Corte no  resuelve hasta ahora   la apelación de los  campesinos, cometiendo otro acto de   negación y  retardación de justicia que es     característica   del  régimen orteguista.

Los  campesinos que luchan  contra el Canal cuentan con el respaldo de todos los sectores democráticos, de la sociedad civil y  cuerpos científicos de Nicaragua y otros países,  que han estudiado el proyecto canalero y dictaminado sus inminentes consecuencias negativas para el ecosistema del país.
El movimiento campesino contra el Canal no tiene ninguna inclinación partidista,  ni aspira a la toma del poder que  es el objetivo  legítimo y natural de los partidos políticos. Sin embargo,  la  lucha campesina es  esencialmente política, aunque apartidista, pues  su propósito  es la  revocación de   un plan   político fundamental  del régimen orteguista,   como es el proyecto canalero, que  si se llegara a  realizar tendría  graves repercusiones nacionales y una impredecible   significación estratégica en la relación de fuerza internacional.

La independencia política del movimiento  contra el Canal fue confirmada  por doña Francisca Ramírez, en una declaración a la sección Domingo de LA PRENSA, el 30 de julio pasado,  cuando  dijo:  “Nosotros     estamos organizados por las violaciones a nuestros derechos (…), no estamos para hacer  un partido, no estamos interesados en la política…”

La independencia política del  movimiento campesino es clave para que pueda alcanzar sus objetivos. Eso lo comprenden o deben entenderlo  todos los sectores democráticos del país, porque es la mejor manera de   ayudar al  triunfo de una histórica lucha campesina que levanta la bandera de la  recuperación  de   la soberanía  nacional de Nicaragua   y representa la dignidad  y el  interés   de todos los nicaragüenses.

Editorial

COMENTARIOS

  1. comentarista 2000
    Hace 10 años

    Viva el movimiento campesino, sólo los obreros y campesinos irán hasta el ? Como dice la canción, señores colorados y lutos?

  2. Ramon Salgado Valle
    Hace 10 años

    Mi comandante, se equivoca, menospreciando a los campesinos. Sería mejor, tanto para él, como para Nicaragua, que se mostrara «Solidario y Cristiano» con ellos, escuchando, y resolviendo positivamente, cada una de sus demandas.

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