La Policía brasileña arrestó ayer al máximo dirigente del olimpismo europeo, Patrick Hickey, por reventa ilegal de entradas para los Juegos de Río, forzándolo a abandonar su cargo «temporariamente”.
Agentes de la Policía ingresaron a un lujoso hotel de Río de Janeiro para arrestar al irlandés Patrick Hickey, de 71 años, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y presidente de los Comités Olímpicos Europeos, precisó la Policía en un comunicado.
En una sucesión de hechos similar al arresto de siete altos dirigentes de la FIFA en Suiza en 2015, imágenes de video filtradas a algunos medios mostraron a Hickey abriendo la puerta de su habitación desnudo, antes de ponerse una bata para responder a las preguntas de la Policía.
Al parecer tuvo un malestar y fue trasladado en ambulancia a un hospital de Río, donde pasará la noche, antes de ser interrogado, dijeron el portavoz del COI, Mark Adams, y la Policía.
La Policía dijo sospechar que Hickey se cambió de habitación en el hotel para tratar de escapar al arresto.
Primero la esposa de Hickey dijo a los agentes que su marido había salido del país, según la Policía.
Pero “encontramos algunas de sus posesiones en su cuarto: zapatos, sus medias tiradas en el piso, su valija estaba ahí y estaba abierta”, dijo Ronaldo Oliveira, director de investigaciones especiales de la Policía Civil de Río, en una conferencia de prensa.
“Su acreditación olímpica estaba tirada en el piso, lo que nos llevó a creer que había corrido y se había escondido en algún lado”, añadió el investigador. Hickey fue detenido en otro cuarto del mismo hotel, alquilado a nombre de su hijo.
RETIRO TEMPORAL
Unas horas después de su detención, Patrick Hickey anunció que abandonaba “temporariamente” sus cargos de presidente del Comité Olímpico Irlandés y de los Comités Olímpicos Europeos.
El comunicado del Comité Olímpico Irlandés anunciando su alejamiento mencionó como causas “su mala salud” y dijo que este duraría “hasta que el asunto esté resuelto completamente”.