Sergio Boffelli

Por la democracia y la paz

Los miembros de la asamblea general del Movimiento por Nicaragua (MpN) recibimos invitación para postularnos al cargo de dirección ejecutiva. Luego de meditarlo, entregarlo en las manos de Dios, recibir el ánimo de mi esposa e hijos, familiares, amigos dentro y fuera del país, me sometí al proceso de selección recibiendo posteriormente el voto de confianza.

Mi experiencia combinada de más de veinte años en comunicación, administración, relaciones públicas, mercadeo, así como conocimiento de la realidad nacional y distintos sectores, ayudan en estos momentos para impulsar la agenda acordada por directivos y asambleístas.

Para toda institución, la fidelidad a su misión es la brújula que indica la ruta y evita entretenerse, desviarse o extraviarse. Objetivos, metas y planes realistas y coherentes, deben apuntar a ella. La misión del MpN consiste en “Promover, fortalecer y defender, con amplia participación ciudadana, la democracia, la libertad y el bienestar del pueblo nicaragüense”. Un reto formidable. Una necesidad imperiosa.

No milito ni militaré en partidos; no tengo ni tendré compromisos con personajes políticos ni aspiro a cargos. Mi único acuerdo es con el MpN, organización independiente y apartidista, con agenda propia por la construcción de una nación dialogante, respetuosa de los DD. HH., estable, segura y próspera sin exclusiones.

Nicaragua urge de democracia para vivir en paz, bajo el imperio de la ley, ejerciendo derechos, cumpliendo deberes, contando con oportunidades para realizar las aspiraciones personales. Un país donde todas las voces sean escuchadas, respetadas y atendidas con genuino interés, sin imposiciones de ninguna índole.

Si bien es cierto esto es un ideal que contrasta con la realidad, en el MpN no estamos para lamentar lo que no se ha logrado ni cruzarnos de brazos, sino para trabajar sumando buenas voluntades e incidir, de la mano con la ciudadanía, en la solución de los problemas nacionales.

Algunos dramas los conozco bien. Los cientos de miles de niños y niñas que no van al colegio o desertan porque deben completar lo que falta para la manutención familiar. A diario los vemos desprotegidos en las calles, barrios, mercados y semáforos, en peligro de convertirse en víctimas de trata de personas y más.

O cuando debí llevar de emergencia a mi hijo menor a un hospital público, donde estuvimos por varios días, viviendo lo que la población menos privilegiada padece rutinariamente. Aunque tenemos excelentes médicos y personal de salud, las graves deficiencias son por todos conocidas.

El cerca de un millón de compatriotas, forzados a marcharse dejando cónyuges, hijos, padres, para aventurarse en otras naciones, recibir desprecios, ganar con mucho esfuerzo su sustento y enviar ayuda a quienes quedaron atrás. Un dolor que sostiene la economía nacional y auxilia a los más necesitados. Debemos proteger a los migrantes, sin manoseos politiqueros, y que sus derechos sean reconocidos.

Los padecimientos de los jubilados y sus familias; la violencia doméstica, femicidios, la indefensión de las mujeres a merced de machistas; los exmilitares y excontras dejados a su suerte, asuntos que vemos constantemente en medios de comunicación.

¿Cómo no preocuparse por las poblaciones campesinas e indígenas, históricamente ignoradas, carentes de servicios básicos, sus propiedades en peligro, sufriendo además invasiones y represalias? ¿O la destrucción de nuestros recursos naturales?

Muchos otros temas son importantes. La lista es extensa. Nuestra propuesta de Agenda Básica de Nación contiene treinta. Incluye la necesidad de reformas para un proceso electoral honesto y transparente, punto de partida para construir la nueva Nicaragua, el hogar común donde nosotros, nuestros hijos y nietos, vivamos y prosperemos en democracia y en paz.

El autor es director ejecutivo del Movimiento por Nicaragua.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí