Masas, plazas y dictadura

El orteguismo  conmemora hoy el 37 aniversario de la revolución sandinista con una multitudinaria  manifestación de masas en Managua.

Las celebraciones masivas de este aniversario comenzaron el viernes 8 de julio corriente, con la marcha del Repliegue, y  el viernes 15 siguieron  con la caminata de la Juventud Sandinista para glorificar a Daniel Ortega.

En ambos casos la celebración orteguista provocó un caos en Managua, perjudicando a miles de  trabajadores que se quedaron sin transporte público, así como a quienes a pesar de que tienen  vehículos particulares,  no podían movilizarse porque las principales avenidas y calles fueron tomadas por los manifestantes oficialistas.

Pero lo de hoy será peor, de manera que lo mejor que pueden hacer todas aquellas personas que  no tienen nada que ver con esta fastidiosa celebración, es quedarse en sus casas y tener listos unos videos de entretenimiento para cuando la televisión por cable sea sacada del aire y todos los canales nacionales encadenados para difundir el discurso del dictador.

Estas manifestaciones masivas no son espontáneas y  no tienen nada que ver con la democracia y  la participación de los ciudadanos. Más bien son propias de los regímenes dictatoriales  de todos los tonos  políticos e ideologías.

Todos los dictadores en todas partes del mundo,   suelen hacer grandes manifestaciones  para halagar sus egos anormales, pero  sobre todo para demostrar  su inmenso  poder dictatorial y mantener a las masas en “disposición combativa” contra los enemigos (que son todos los insatisfechos, los  que se oponen o repudian al régimen establecido), pero también contra los indiferentes y los reacios a someterse a la dominación  del caudillo.

Con esas manifestaciones multitudinarias se masifica a la gente, se despersonaliza a los individuos, se les   convierte en seres sin voluntad propia, atentos únicamente a cumplir la orden del dictador. Esas manifestaciones masivas atentan contra la dignidad humana, particularmente de todos aquellos  empleados públicos que —so pena de ser despedidos y perder el sustento de sus hijos—   son obligados a concurrir a la calle y la plaza, para gritar   consignas que no sienten y  alabar   a un individuo    al que en el fondo desprecian.

Además, no tiene sentido celebrar el 19 de julio si la mayoría de la gente está ahora más pobre que en tiempos de los Somoza; si centenares de miles de nicaragüenses emigran al extranjero para poder sobrevivir y mandar  remesas de sobrevivencia a sus familias; si políticamente los nicaragüenses seguimos sin democracia, sin libertades públicas plenas, sin elecciones libres y competitivas, etc.

“No te vas, te quedás”, “Somoza para siempre”, gritaban la masas en la plaza aclamando al dictador Somoza Debayle, inclusive cuando solo faltaban dos meses y medio para su derrocamiento y fuga. Y cuando Somoza cayó y huyó a Estados Unidos, esas mismas masas enarbolaron la bandera roja y negra y se convirtieron en fanáticos sandinistas. Dejaron de serlo durante algún tiempo, en los años siguientes a 1990 pero ahora están otra vez en la plaza, aclamando al nuevo dictador.

En las democracias auténticas no se hacen esas manifestaciones oficialistas de masas que degradan  la condición humana. Son propias y exclusivas de  las dictaduras.

Editorial Daniel Ortega dictadura Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. pinolillo
    Hace 10 años

    Muy buen articulo este editorial,mejor explicada la realidad de nicaragua seria dificil ya que refleja con exactitud a la dictadura actual. que gran verdad la que dice que los mismos que gritaban a favor de Somoza ahora son grandes fanaticos orteguistas, yo pienso que eso hasta en la policia y los militares ocurre lo mismo,Que desgracia la de los nicaraguenses que por llevarse el bocado a la boca tienen que vender su dignidad y convertirse en titeres o zombies de el caudillo en el poder..

  2. Abell
    Hace 10 años

    Hitler utilizaba las famosas concentraciones en la la plaza de Nurenmbert rodeado de las evazticas el famoso emblema de los nazis con sus impresionante aguila simbolo del nazismo, las concentraciones de masas en la noche es porque se sabe de hace mucho tiempo despojan de la individualidad de conciencia a las personas por eso el Sandinismo Orteguista las utilizas con grandes dosis de alcoholismo para refinar lo que hacian los nazis

  3. Ciudadano.
    Hace 10 años

    Es la historia cuando solo hay interés de masas y no de conciencias.

  4. el carolingio
    Hace 10 años

    Es viejo eso que dijo que los sandinistas de hoy fueron los somocistas del pasado

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