México pasó de lo sublime a lo ridículo en corto tiempo. En un lapso de un año, la selección mexicana pasó de montar la racha de imbatibilidad más larga de su historia a sufrir su peor revés en un torneo oficial al ser goleado 7-0 por Chile en los cuartos de final de la Copa América Centenario. Se trata básicamente de los mismos jugadores y de un entrenador que en nueve meses en el puesto impuso otra marca al ganar nueve partidos consecutivos, entonces, ¿cómo es que México cruzó de lo que parecía sublime a lo ridículo en tan poco tiempo?
La racha de imbatibilidad estuvo sobredimensionada. Ningún jugador, entrenador o dirigente va a levantar la voz mientras un equipo no pierde. Pero durante esa racha de 22 partidos sin derrota que terminó el sábado por la noche en Santa Clara, los mexicanos solo enfrentaron a cuatro selecciones ubicadas dentro de las primeras 25 del mundo de acuerdo con las clasificaciones de la FIFA.
En sus encuentros previos antes de la humillante derrota, el equipo mexicano ya había dado muestras muy claras de que tenía graves problemas.