El traspié en el debut obliga a Uruguay a disputar hoy (5:30 p.m.) ante Venezuela un partido trascendental para seguir con vida en el grupo C, mientras que su rival acecha un triunfo que lo dejaría con un pie y medio en los cuartos de final.
Los charrúa, el equipo que más veces ha levantado el trofeo de campeón, corre el riesgo de quedar fuera a las primeras de cambio de la edición conmemorativa del torneo de selecciones más longevo del mundo.
La caída ante México en la primera jornada, aunque entraba dentro de las posibilidades, hizo trastabillar a los muchachos de Oscar Tabárez, que ahora están obligados a reaccionar. La ausencia por lesión de Luis Suárez, artillero y referente de la Celeste, pesó en el debut y probablemente se sienta de nuevo en el Lincoln Financial Field.
El ariete se recupera a marchas forzadas de la lesión muscular que sufrió con el Barcelona, pero resulta poco probable que esté en condiciones para el choque frente a Venezuela y supone un riesgo demasiado grande para el seleccionador.
Suárez apenas tomó contacto con el balón en el entrenamiento de este martes, por lo que podría reaparecer el próximo lunes en el tercer duelo de la fase de grupos ante Jamaica.
La probable baja del flamante ganador de la Bota de Oro, Luis Suárez, mete presión a Edinson Cavani y Diego Rolan, los responsables de meter goles, que se mostraron desafinados e imprecisos contra los mexicanos.
El único cambio obligado que hará Oscar Tabárez es el de Matías Vecino, que cumplirá un partido de sanción por las dos tarjetas amarillas que vio en el partido anterior. Álvaro González parece el elegido por el seleccionador para reemplazarlo.
El riesgo de quedar prácticamente eliminados de la copa no ha hecho mella en el ánimo del vestuario uruguayo, que está convencido de que es la ocasión propicia para echar mano de oficio y experiencia.
