Pablo Isaac Varela Manzanares, de 53 años, y Faustino Campos Castellón, de 75, murieron por la onda expansiva de un rayo que impactó inicialmente en las gruesas ramas de un legendario árbol de ceiba. Ambos descansaban en hamacas, debajo de una rastra. Según mecánicos, que trabajan detrás del antiguo Cine Nela, en el barrio Guadalupe, Chinandega, los cabezaleros esperaban que pasara el aguacero y la rayería para abordar los pesados vehículos.
Sandra Varela lamentó la tragedia de su tío Pablo Isaac y de su compañero de trabajo.
Las víctimas le trabajaban a Transporte Malta. Un conductor de la empresa señaló que los cabezaleros laboraban solamente en temporada de embarques. Trasladaban mercancías desde Puerto Corinto hacia el interior del país.
“Él (Pablo) estaba trabajando en El Salvador y regresó hace tres meses”, dijo la familiar.
BRINDAN AYUDA
Autoridades de la Comisión Municipal de Mitigación y Atención ante Desastres (Comupred), la secretaria departamental de gobierno y alcaldesa sandinista, Aura Lila Padilla, se presentaron al lugar para ayudar a las familias de las víctimas.
El informe del Comupred indica que Varela es originario del barrio El Rosario y Campos Castellón habitaba en la comunidad oriental de Belén.
Modesto Varela, familiar de Pablo Isaac, se mostró consternado al revisar la zona de la tragedia, donde había pedazos de camisa y una gorra, además de una de las hamacas desprendida.
En lo que va del año, tres personas han muerto a causa de rayos en Chinandega, que se caracteriza por tormentas eléctricas fuertes.
Julia Berta Serrano, vecina del barrio El Rosario, refirió que Faustino Campos Castellón desarrolló su labor desde los tiempos de los algodonales en la antigua desmotadora.
9 víctimas a causa de rayos se reportaron el año pasado en el departamento de Chinandega. El Viejo es uno de los municipios más golpeados por este fenómeno natural.