Una sequía que lleva ya tres años ocasionando muerte en la ganadería incipiente en el departamento de Madriz, territorio ubicado en el Corredor Seco de Nicaragua, ha obligado a los productores a vender su ganado para hacerle frente a la escasez de agua y pasto, pero además a construir pozos y reservorios para agua.
A inicios del 2014, don Pedro Gutiérrez Rocha tenía en su finca de la comunidad de El Riito Abajo, del municipio de Palacagüina, en Madriz, unas cien reses, pero tuvo que vender y quedarse con tan solo cincuenta animales en su propiedad. En el departamento habían muerto más de 467 semovientes.
“La sequía lleva tres años afectándonos y desde entonces la mayoría de los productores en estas zonas (de Madriz) nos hemos visto obligados a reducir hasta en un cincuenta por ciento el número de reses en nuestras fincas para garantizarles alimentos del poco pasto que sembramos”, dijo Gutiérrez Rocha, quien asegura haberse quedado únicamente con las mejores vaquillas lecheras, terneras, toretes de raza y bueyes.
Don Manuel Guzmán Centeno, quien posee una finquita en una de las comunidades del municipio de Yalagüina, en Madriz, es otro productor que redujo el número de reses en su propiedad. “Yo tenía ocho animales, pero desde que se han secado varios ríos tenemos escasez de pasto y vendí cuatro porque aquí es fregado”, dijo.
También Reynaldo Lagos Mejía, propietario de la finca Nuestra Señora de Fátima, en la comunidad de Sabana Grande del municipio de Totogalpa, en Madriz, quien posee 23 animales bovinos, dijo que a pesar de que ya han comenzado a caer algunas lluvias los problemas de sequía se agudizan cada año con la llegada del verano.
“Para no estar enfrentando el mismo riesgo de la falta de agua y alimentos hemos tenido que reducir el número de reses en nuestra propiedad”, repitió.

MUNICIPIOS MÁS AFECTADOS
Edelberto Maradiaga, directivo de la Asociación de Ganaderos del Departamento de Madriz (Asogamad), especificó que los municipios más afectados por la sequía en los últimos tres años han sido Telpaneca, Palacagüina, Yalagüina, Totogalpa, Somoto y San Lucas.
“Estas zonas son las que más ganado crían los productores y para evitar mayores pérdidas como las que se tuvieron en el 2014, cuando se contabilizó la muerte de alrededor de 467 animales, estos han tenido que vender parte de sus semovientes y se han quedado únicamente con el cincuenta por ciento del total que antes tenían”, señaló.
Don Anselmo López Martínez, pequeño productor del municipio de Telpaneca, dijo que su ganado, unos 22 animales (entre vaquillas, terneros, toretes y bueyes), ha perdido peso y está muy flaco y la producción de leche se ha reducido de veinte a diez litros. “En los últimos tres años he vendido 35 animales que tenía y me he quedado con esos 22 porque aquí ya no se puede mantener bien el ganado si los ríos se han secado y los pozos también”, señaló.
La inversión que hacemos en nuestras fincas para mantener el ganado en épocas de verano nos está elevando el costo de producción”. Reynaldo Lagos Mejía, propietario de la finca Nuestra Señora de Fátima, en la comunidad de Sabana Grande, del municipio de Totogalpa.
REDUCCIÓN DEL HATO
En un informe del IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro) del Instituto de Información de Desarrollo (Inide) y del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), presentado en el 2013, se dice que en Madriz contabilizan 52,981 cabezas de ganado bovino, en 4,947 fincas agropecuarias del departamento.
“En la actualidad nosotros contamos con unas 35,000 cabezas de ganado por la reducción que se ha tenido por el problema de la sequía que ha obligado al productor a vender parte de sus reses”, finalizó diciendo Edelberto Maradiaga.
Este año (2016) no se reportó la muerte de semovientes, a niveles como los ocurridos en el 2014, cuando perecieron más de 647 animales, “simplemente porque la gran mayoría de los productores en este departamento redujeron en un cincuenta por ciento su hato ganadero en sus fincas”, refirió el directivo de Asogamad.
ALTERNATIVAS DE PRODUCCIÓN
Ante esa situación otros productores como el francés Cristofer Maupas optó por la crianza de ovejas y cabras en su finca Las Uvas, ubicada a un kilómetro del municipio de Totogalpa, en el departamento de Madriz. “La crianza de ovinos y caprinos genera menor gasto que dedicarse a criar ganado bovino que exige más producción de pasto u otros tipos de alimentos y mayor cantidad de agua, al igual que de tierras para su desarrollo y reproducción”, señaló.
En la finca de Maupas se reproducen unas 180 ovejas y cabras las que son criadas en unas cuatro manzanas de tierras sembradas de pasto de corte tecnificado, plantíos de caña morada, madrial y moringa o marango, entre otros cultivos. “La inversión que hago con estos animales es menor del cincuenta por ciento que criar ganado bovino”, reiteró.
7,000 dólares invierten aproximadamente en cada finca en la construcción de un reservorio (poza), la siembra de sorgo y maicillo, en la compra de zacate, pacas de heno, cascarilla de maní, guate y melaza, además de los silos de almacenamiento de comida para seis meses.
NO MÁS LAMENTACIONES
E delberto Maradiaga, directivo de la Asociación de Ganaderos del Departamento de Madriz (Asogamad), explicó que los productores han tenido que invertir mayores recursos en sus fincas para hacerle frente a la sequía. Los ganaderos trabajan con recursos propios en la construcción de pozos artesianos y cosechas o reservorios de agua, así como en la producción y almacenamiento de alimentos”, señaló.
Los productores organizados en la Asociación de Ganaderos del Departamento de Madriz (ASOGAMAD) han contado en los últimos cuatro años con el apoyo del organismo Progresa (Programa de Gestión Rural Empresarial, Sanidad y Ambiente) que ejecuta Catholic Relief Services (CRS), a través del financiamiento del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para mejoramiento de las fincas ganaderas que permita a los ganaderos hacer frente a las afectaciones de épocas de verano o sequía.