Cuántas veces salimos decepcionados de cursos, entrenamientos o incluso carreras, donde invertimos tiempo/dinero, aprendiendo cosas que mayormente no aplicamos en la vida. Desperdiciamos la oportunidad de un aprendizaje más valioso y relevante.
Miles de estudiantes terminan sus carreras endeudados, sin trabajo, y peor aún, indefensos ante nuevas crisis financieras.
Las personas quieren aprender, invierten en educación, en su futuro. Depositan su fe, tiempo y dinero en los proveedores de enseñanza y merecen por tanto tener una experiencia de aprendizaje excelente.
Como educadores, precisamos desarrollar nuevas rutas de enseñanza y aprendizaje. Cada parte del contenido educativo precisa ser claro, concreto, convincente, útil y motivacional.
Estamos obligados a pensar y actuar desde la perspectiva del estudiante. Identificar: ¿Qué les interesa? ¿Cuál es su motivación para aprender? ¿De qué forma aplicarán lo aprendido en su día a día? ¿Qué los motivará a seguir el curso y aplicar lo aprendido?
Actúe partiendo del punto de destino del aprendizaje: ¿Qué es lo que esta persona podrá hacer después de completar el curso? ¿En qué le ayudará lo aprendido a mejorar su vida? ¿Qué hará que su experiencia de aprendizaje sea excelente/gratificante?
El objetivo de aprendizaje, lo que se abordará dentro del curso (y lo que no), la duración, tipo de soporte al alumno, frecuencia de trabajos, exámenes, preguntas, etc, deben ser claros y valiosos para el estudiante.
La inteligencia artificial y medios virtuales sustituirán cada vez más al típico educador y metodologías de educación que conocimos el siglo pasado. Será una educación más interactiva, más dinámica, simple, útil y práctica. Dará en corto tiempo contenido esencial y aplicable de inmediato.
Varias famosas universidades del mundo están empezando a sacar cursos online; y aunque todavía la mayoría de profesores continúa pensando con una mentalidad de la era analógica, es ya un principio de cambio. Una ola irreversible.
Si las metodologías educativas no se reinventan, serán solo una extensión de la típica, anacrónica y poco útil aula de clases del siglo pasado, utilizando medios virtuales/masivos, para seguir torturando cerebros y vidas de estudiantes, con conocimientos poco aplicables a una realidad cada vez más compleja.
En Libertad financiera (www.123libertadfinanciera.com) contribuimos a mejorar el bienestar financiero de la humanidad, con educación financiera y gerencial, simple, útil y práctica, que ayuda a los estudiantes a tomar mejores decisiones personales, financieras y a mejorar sus vidas.