La edición número 51 de los miércoles de protesta fue dedicada para exigir justicia para el campesino Andrés Cerrato, asesinado el lunes pasado en Ayapal, Jinotega.
“Pedimos justicia para Andrés Cerrato, un mártir que murió por la democracia”, denunció el diputado Augusto Valle.
A juicio de José Pallais, miembro de la Coalición Nacional por la Democracia, en el asesinato contra Cerrato se aplicó la Ley de Seguridad Soberana, al considerar la ejecución como un crimen extra judicial.
“Por sus características es una ejecución extra judicial, fue perseguido por el Ejercito, presionado por la Policía, evidentemente las instituciones represivas del Estado lo habían puesto en su lista de intereses y estaban dándole seguimiento a su participación política”, denunció Pallaís ex vice ministro de Gobernación.
Cerrato, además de haber sido miembro del Partido Liberal Independiente (PLI) era promotor de paz y también fue miembro de la Contra.
María Javiera Estrada, candidata a diputada por el PLI, en Carazo, aseguró que la ejecución de Cerrato es política.
“Quieren amedrentar y por supuesto que es un crimen político; el sistema tiene un proyecto de acoso y persecución contra los opositores”, sostuvo Estrada.
«NO TENEMOS MIENDO»
Durante la protesta 51, los opositores expresaban frente a los antimotines “no tenemos miedo….dictadura no, democracia sí” y la vez levantaban carteles con la imagen de Andrés Cerrato, pidiendo justicia.
“Andrés Cerrato, es un mártir y exigimos justicia. No a la impunidad”, gritaba una ciudadana con la imagen del campesino.