Por respeto a la historia y a la ciudadanía estoy obligado a ocuparme de cierta reciente y enrevesada carta, cuyos firmantes ponen al descubierto, claramente, su intención de presumir de un montón de imaginarios logros, enjuagarse con autoelogios, y distorsionar innegables y dolorosas realidades:
1. El PAC intentó participar en unas elecciones en las que los potenciales votantes, tras empadronarse personalmente, sufragarían en las 108 Juntas que los recursos disponibles, según el Tribunal Electoral Cívico, permitirían habilitar. Con la debida anticipación se daría a conocer sus ubicaciones.
2. Además, para aquellos ciudadanos que, residentes en el extranjero o expuestos a represalias, no pudieran votar personalmente, se posibilitó el empadronamiento virtual, adjuntando copia de la cédula correspondiente.
3. En el PAC fue motivo de honda preocupación que el lunes 22, a seis días de las votaciones personales, desconocíamos las ubicaciones de las Juntas. Ese día, por correo, solicité la información al TEC.
4. El martes conocimos los resultados “finales” del empadronamiento: 22,962 votantes inscritos personalmente; 1,879 virtualmente. Consecuentemente, fuimos informados, unas 50 Juntas bastarían.
5. Ese martes, tres días antes de las votaciones virtuales, el Partido Conservador solicitó se permitiera votar virtualmente a aquellos ciudadanos que, inscritos para votar personalmente, no podrían, esencialmente por razones de transporte, hacerlo.
6. Aprobar tal solicitud, claramente divorciada del objetivo perseguido por la introducción de la votación virtual, podría trastornar drásticamente el proceso. Así pues, me opuse, haciendo ver además que, como de las 108 Juntas presupuestadas solo habría unas 50, podría haber recursos para instalar alrededor de 50 adicionales. Y que, de no haberlos, quizás los participantes podrían cooperar; era preferible habilitar Juntas para unos pocos votantes, que distorsionar el proceso. Lamentablemente, el TEC, considerando agotado el tiempo disponible, apresuradamente cerró la reunión sin debatir más el crucial tema. No hubo votación.
7. Unas 36 horas después, el jueves, el TEC rindió su informe final a algunos medios: 18,122 empadronados personalmente; 6,719 virtualmente. ¡Es decir, 4,840 personas habían sido lanzadas de un lado a otro! Caía el día cuando lo supimos.
8. La madrugada del viernes envié al señor Belli un correo expresándole mi resistencia a creer tan disparatada información. Que horas más tarde confirmó ante los participantes el mismo señor, alegando que ese traslado había sido aprobado el martes. Además, después de rechazar esa falsa afirmación, hice ver que era materialmente imposible efectuar tan masiva operación en cerca de 24 horas. (Determinar quiénes serían transferidos, buscarlos en sus presuntamente remotos y dispersos hogares, obtener copias de sus cédulas y enviarlas a algún centro, organizar allí la información, reenviarla al TEC, volver a organizar, etc.)
9. El PAC concluyó, casi con absoluta certeza, que estábamos frente a una maniobra planificada con mucha anticipación, consistente en: a) obstaculizar la votación en las Juntas; b) “preñar” el padrón físico con nombres de personas cuyas cédulas estarían a mano; y c) oportunamente “cesarear” dicho padrón e implantar los bebés en un útero más complaciente.
10. Con esa sospecha, la noche del viernes envié otro correo al señor Belli, reafirmando lo preocupante que era el desconocer, a escasas 36 horas del inicio de la votación, la ubicación de las Juntas, y solicitando que: a) se revirtiera la masiva mutación; b) se consideraran inexistentes los votos virtuales ya emitidos; y c) se pospusiera, por dos semanas, todo el proceso. Habiendo urgencia, solicitamos tener su respuesta a más tardar a las 10:00 a.m. del sábado 27.
11. Exactamente a las 10:00 a.m. recibí un correo del señor Belli, declarando que se revertiría el traslado, pero nada más. Comprendiendo por fin que ya era suficiente, el PAC, poco después de las 11:00 a.m., en conferencia de prensa que para informar en uno u otro sentido había convocado, dio a conocer su retiro.
12. Notas ilustrativas: a) finalmente el traslado no fue revertido porque el sistema, muy inoportunamente, escogió “trabarse”; así, el carácter del proceso se alteró dramáticamente, pues 72.3 por ciento de los votos fueron virtuales; y b) el Partido Conservador —casualmente el mismo que promovió el famoso traslado— obtuvo 4,210 votos virtuales, número muy parecido —una coincidencia tiene que ser— al de los empadronados saltarines.
El autor es presidente del partido acción ciudadana