Ante la posición de Colombia de no acatar el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y estar en busca de un arreglo bilateral, el excanciller de Nicaragua, Francisco Aguirre Sacasa, aconseja que el país jamás debe negociar un tratado limítrofe.
“De cara a esta reacción petulante e inmadura colombiana que, por cierto, nunca creyó que el ‘David’ nicaragüense derrotaría no una vez sino dos veces al ‘Goliat’ colombiano, lo que nunca deberíamos de aceptar es negociar un tratado limítrofe con Bogotá. Esto porque bajo el Derecho Internacional y de la mar, ya ganamos en la instancia más elevada del mundo: la Corte Internacional de Justicia, cuyas decisiones son inapelables y de ineludible cumplimiento”, valoró Aguirre.
Aguirre fue canciller de la República cuando Nicaragua interpuso la demanda contra Colombia, de lo cual resultó el fallo favorable para el país el 19 de noviembre de 2012, cuando la CIJ reconoció el derecho de Nicaragua sobre más de noventa mil kilómetros cuadrados en el mar Caribe.
NO CAER EN TRAMPA COLOMBIANA
El excanciller valora que si Nicaragua se sienta a negociar un tratado “caeríamos en una trampa colombiana ya que, de hecho, estaríamos reconociendo que los fallos de la CIJ no son finales y estaríamos socavando nuestra propia posición”.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, luego de conocer que el tribunal internacional sí tiene competencia para dirimir las demandas de Nicaragua, ha expresado que no acudirá más ante la CIJ, desconociendo de esa forma el Derecho Internacional.
Aguirre sugiere que ante las sentencias favorables para Nicaragua, el país debería continuar ejerciendo celosamente sus derechos en la zona económica exclusiva y respetando lo que le queda a Colombia en las islas San Andrés, Providencia y las otras isletas y cayos que según el fallo de 2012, le corresponden a Bogotá.
El excanciller considera que Nicaragua debe proceder con su demanda en la CIJ para aclarar hasta dónde se extiende la zona económica exclusiva, aunque Bogotá no se defienda en la CIJ.
CASO SIGUE EN AUSENCIA DE COLOMBIA
Para el también excanciller de Nicaragua, Norman Caldera, la decisión del presidente colombiano —de que no ir más a la CIJ— es de índole política y al margen de eso, el caso seguirá su curso ante el tribunal internacional.
“La Corte tiene su reglamento y cuando un país se retira, ellos van a considerar las solicitudes, las peticiones del otro y van a emitir un veredicto sobre el caso. El proceso no se detiene, es como cuando en el derecho penal se escapa un prisionero, lo siguen juzgando en ausencia; no evade nada. Es una movida política y no jurídica del presidente Santos”, afirmó Caldera.
Caldera agregó que la decisión del presidente Santos “tendrá efectos jurídicos negativos para Colombia”.
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MEDIDAS COERCITIVAS
Por su parte, el exprocurador de la República, Alberto Novoa, explicó que ante el hecho de que Colombia se niegue a acatar la sentencia de la CIJ, el proceso que sigue para Nicaragua es solicitarle al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el uso de medidas coercitivas “para hacer cumplir la sentencia”.
“Eso significa que en determinado caso, las Naciones Unidas tendrían que establecer la vigilancia en la zona que Nicaragua ganó en el 2012, para que por lo menos se impida la presencia militar de Colombia en esa zona”, consideró Novoa.
EXPROCURADOR PLANTEA OTROS ESCENARIOS
El exprocurador también señaló como otro escenario el diálogo bilateral con la participación de otros países como mediadores y que componen la Cuenca del Caribe.
“Lo que pasa (es) que la Corte da una sentencia declarativa, declara que Nicaragua tiene derecho, apoya a Nicaragua, pero no señala las medidas de coerción, las medidas de ejecución de la sentencia porque recordemos que la CIJ es un organismo de Naciones Unidas”, dijo Novoa.
El exabogado del Estado sostiene que la posición de Santos “es una táctica política”, pero que “tarde o temprano Colombia deberá apegarse al Derecho Internacional”.
La CIJ, con sede en La Haya, Holanda, se declaró competente para conocer dos demandas que Nicaragua interpuso ante el alto tribunal y desestimó las excepciones presentadas por Colombia, país que pretendía desconocer la jurisdicción del tribunal internacional en dichas demandas.
En la primera demanda, Nicaragua exige ante la CIJ obligar a Colombia a acatar la sentencia emitida por ese mismo tribunal el 19 de noviembre de 2012.
REACCIONES DE COLOMBIA
La clase política de Colombia respalda la posición del presidente Santos, según destacan los medios de comunicación del país suramericano.
Los expresidentes César Gaviria y Álvaro Uribe, así como el Congreso colombiano, se han sumado a las declaraciones del mandatario, quien se encuentra en la isla San Andrés, adonde viajó para reivindicar la soberanía de Colombia sobre ese territorio.
“No podemos seguir entregando el territorio a pedazos porque a la CIJ le provocó ir más allá de sus competencias”, dijo Gaviria, citado por el diario El Tiempo, tras unas declaraciones a un programa radial.
Para Gaviria “es un irrespeto de la Corte Internacional con nuestra soberanía y si nos vamos a sentar con Nicaragua nos tienen que garantizar que nuestro mar no se puede tocar”, según cita el diario colombiano.
También, el expresidente y senador Álvaro Uribe le indicó a El Tiempo que en su momento —como presidente— igualmente analizó la posibilidad de no comparecer más ante Corte, ubicada en La Haya, pero que no se “atrevió” por no afectar el “prestigio jurídico” de Colombia de respetar esa jurisdicción.
Estas declaraciones fueron respaldadas por la esfera política representada en el Congreso, quienes cerraron filas para negar la decisión que tomó la CIJ, en donde Nicaragua salió victoriosa.
SI NO CUMPLE SERÍA «DELINCUENTE»
El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional, Jacinto Suárez, manifestó que Colombia “tiene que estar clara” que si no cumple el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), se convertiría en un “delincuente internacional”.
El diputado Suárez respondió así a la posición asumida por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien anunció que su país “no seguirá compareciendo” ante la CIJ para tratar el litigio marítimo con Nicaragua, por considerar que ese tribunal incurrió en “contradicciones” en los fallos emitidos el jueves acerca de su competencia en el litigio entre estos dos países.
El diputado Suárez dijo que aunque Colombia no comparezca a los juicios, esto no quiere decir que se va a paralizar el proceso, sino que los juicios solo quedarían con la argumentación nicaragüense, “pero eso no le conviene a nadie”, agregó el diputado de la bancada del partido gobernante en Nicaragua, Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
90,000 kilómetros del mar Caribe le reconoció la Corte Internacional de Justicia a Nicaragua el 19 de noviembre de 2012, en detrimento de Colombia.