El gobierno acusó este 17 de febrero al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de adjudicarse 21.6 millones de dólares de los fondos de la cooperación sin autorización de Nicaragua, por la administración de 115 proyectos por el orden de 270 millones de dólares, además le señaló de pagar altas sumas de dinero a “una burocracia” conformada por militantes de partidos políticos y movimientos opositores.
“De esta suma, solo por intermediar y administrar recursos, rol que nadie había asignado al PNUD, la agencia cobró a nuestro país, el ocho por ciento, que consiste en US$21.6 millones”, apunta.
En una nota emitida ayer, que eleva aún más el tono de las acusaciones vertidas hasta ahora contra la agencia de Naciones Unidas, el Ministerio de Relaciones Exteriores hace referencia a “los términos inusuales” de la nota emitida el martes por la Oficina para América Latina y el Caribe del PNUD en la que respondían a las acusaciones en contra de esa agencia, e insiste en que el PNUD intermedió “sin autorización de nuestro gobierno” US$270 millones, de 115 proyectos.
El PNUD rechazó el martes las acusaciones hechas por el Gobierno de Nicaragua de injerencismo político y financiamiento a partidos políticos o tergiversación de datos del desarrollo del país, en una comunicación previa del Ministerio de Relaciones Exteriores que remitió a las agencias de cooperación y el Cuerpo Diplomático acreditado en Nicaragua.
“El PNUD no ha participado de ninguna injerencia política ni ha financiado partidos políticos en Nicaragua o en cualquier otro país. Servimos a los países en los cuales trabajamos y a su gente, sin ningún tipo de afinidad ni inclinación política”, expresó la oficina regional.
“DEDUCCIÓN ARBITRARIA”
En su nueva arremetida, el Gobierno de Nicaragua asegura que los US$21.6 millones fueron deducidos por el PNUD “de manera arbitraria, de los programas de cooperación que ellos se atribuyeron el derecho de administrar al margen de las políticas soberanas de nuestro gobierno, que establecen que la cooperación debe ser del conocimiento del gobierno y dirigirse ordenadamente a los protagonistas, a fin de aportar decididamente a la lucha contra la pobreza”.
LA PRENSA intentó obtener una reacción de parte de la Oficina para América Latina y el Caribe del PNUD, pero no fue posible conseguir sus comentarios a esta nueva nota del Gobierno nicaragüense.
El Ministerio de Relaciones Exteriores va más allá y señala que los US$270 millones “fueron utilizados por el PNUD para financiar una burocracia” con salarios que oscilaban entre el rango de US$3,000, (unos C$85,500) y US$7,500 (C$213,750) por persona, así como consultorías en el rango de US$30,000 (unos C$855,000) a más. “Esta burocracia la conforman personas de clara militancia política en los partidos y movimiento de oposición”, asegura categórica la nota de la Cancillería de Nicaragua.
“ENEMIGOS” DE LUCHA CONTRA LA POBREZA
“Y, para colmo, esa tecnocracia, nutrida con los recursos que venían destinados al pueblo de Nicaragua, y compitiendo por ellos para su propio beneficio se convirtió en el principal enemigo de los programas de lucha contra la pobreza que desarrolla el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”, reza la nota.
Agrega que solicitaron al PNUD cumplir con las leyes y normativas que rigen la cooperación en Nicaragua “y dejar de financiar con recursos que son dirigidos a familias empobrecidas, a esa tecnocracia política, de clara y definida tendencia partidaria, militante de partidos y movimientos de oposición”.
INAGOTABLE TORRENTE DE INSULTOS
“Conociéndoles, estamos seguros de que el impacto mayor para ellos, es el hecho de verse despojados de máscaras virtuosas, y de sus jugosos estipendios, que han desangrado, y pretendían continuar desangrando, proyectos y programas sensibles de cooperación, en la lucha contra la pobreza”, subraya el gobierno.
Tras esa arremetida, la nota apunta que tal como le han comunicado en múltiples ocasiones al PNUD, Cancillería insiste en que la agencia pueda desarrollar en el país “sus tareas en sintonía con nuestro gobierno y en cumplimento con los acuerdos internacionales que rigen la operación y el funcionamiento de las agencias, cuyo rol debe ser apoyar la lucha contra la pobreza. De ninguna manera pueden continuar, como lo han hecho, en una labor destructiva, que se alimenta con los fondos que pertenecen exclusivamente al pueblo nicaragüense”.
Tras insistir en que la nota pretende evidenciar las razones que sustentan sus “afirmaciones sobre la representación del PNUD en Nicaragua” y de que por eso han insistido ante la agencia de que acompañe “sin administración interesada y de sesgo político definido, de los recursos dirigidos a combatir la pobreza”, enfatizan en que “no aceptamos injerencia, ni intervención en nuestros asuntos, y esa, desafortunadamente, ha sido la práctica que hoy necesitamos cambiar”.
LENGUAJE NO DIPLOMÁTICO
Los excancilleres Eduardo Montealegre, Norman Caldera y Francisco Aguirre catalogaron de no diplomático el tono de la primera comunicación enviada por Cancillería al PNUD, acusándolo de injerencista. “Yo creo que es un conflicto inventado (por el gobierno) para buscar mayor control a los fondos de cooperación”, dijo Caldera.
Montealegre recordó que el PNUD ha tenido un papel importante en ayudar, a los diferentes gobiernos, a obtener fondos de cooperación con los organismos y países internacionales, sobre todo en situaciones de mucha necesidad como fue el caso del desastres dejado por el paso del huracán Mitch en 1998.
“El PNUD en ese tiempo ayudó tremendamente a coordinar mucha de la cooperación que Nicaragua recibió… y obviamente se canalizó millones en recursos de ayuda a través del PNUD”, recordó el político opositor.
“DAÑO IRREPARABLE”
El excanciller lamentó que ese apoyo del organismo de Naciones Unidas sea afectado por la actitud de ataque del gobierno orteguista.
“Me parece una decisión equívoca de parte del gobierno de hecho sacar al PNUD como intermediario (de la cooperación) sabiendo que se van a perder esos recursos, porque no van a ser manejados por las instituciones de gobierno, y es lamentable porque es el país el que pierde los recursos y la gente que se iba a beneficiar de los proyectos”, resaltó.
“Es un daño irreparable porque mientras esté este gobierno no creo que se vaya a recuperar” la cooperación, expresó Montealegre.
Aguirre, por su parte, dijo que estaba “sorprendido” del nivel de tensión entre la Cancillería de Nicaragua y el PNUD.
De todas las organizaciones internacionales que conozco, dijo, “diría que es la hipersensible y respetuosa a no meterse en los temas políticos interno de sus (países) miembros es la Naciones Unidas en general”, dijo el excanciller.
Aguirre opinó que no fue correcto que la Cancillería enviara a las sedes diplomáticas acreditadas en el país la carta exponiendo las razones de la nueva relación con el PNUD.
“En el fondo lo que veo es que intentan (en el gobierno) decirles a todos ellos (que) pongan sus barbas en remojo”, consideró Aguirre.
INSULTOS DEL GOBIERNO A DIPLOMÁTICOS NO SON NUEVOS
Desde su llegada al poder en 2007, el gobierno de Daniel Ortega ha tenido una relación tormentosa con el entorno diplomático. Aquí le enumeramos cinco.
1. “Ellos son como la gata angora”. Con esta expresión el entonces vicecanciller de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz, les advierte a los embajadores y representantes de la comunidad cooperante, que inmiscuirse en los asuntos internos de Nicaragua podría significar ser declarados “non gratos”.
2. “Son como moscas que se paran en la inmundicia”. Las palabras salieron del mismo Daniel Ortega en alusión a la jefa de la delegación de la Comisión Europea, Francesca Mosca. El enojo de Ortega fue por el comunicado de la Mesa de Cooperantes en la que sentaron su preocupación por la cancelación de la personería de los partidos MRS y el Partido Conservador.
“Tienen el descaro de sacar un comunicado queriendo darnos lecciones de democracia, como verdaderas moscas, que ya se sabe, siempre se paran en la inmundicia”, dijo.
3. Diabla a embajadora. Coronel Kautz se refirió así a la entonces embajadora de Suecia, Eva Zetterberg, quien igual se había pronunciado por la cancelación de personerías jurídicas a partidos políticos.
4. Acoso a embajador de EE. UU. en septiembre de 2009. Medios afines al Gobierno y turbas orteguistas acosaron al embajador de EE. UU., Robert Callahan para que pidiera “perdón” por expresar su inconformidad por el irregular fallo de la Corte Suprema de Justicia que abrió las puertas a la reelección de Ortega.
5. Llaman “paisucho” a Holanda. Coronel Kautz llamó “paisucho” a Holanda.
Lea también: 10 impasses del Gobierno de Ortega con donantes y diplomáticos antes del conflicto con el PNUD
“DECLARATORIA DE GUERRA”
El exdiplomático y diputado del Parlacen, Mauricio Díaz, dijo que la carta del Gobierno de Nicaragua es carente de toda diplomacia. “Parece escrita en una barricada en plena guerra. Las elecciones de este año provocan en el gobierno un afán desmesurado de control omnímodo sobre todo y todos. La cooperación internacional no se escapa de ese afán”, dijo. Según Díaz, “la diplomacia tiene sus propios caminos. Una declaración de non grato en casos extremos. La nota de la Cancillería parece una declaratoria de guerra a un importante organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas”. Para Díaz, el PNUD respondió en su comunicado con profesionalismo, objetividad y altura.