No debe haber alguien más frustrado del resultado del combate que el mismo Carlos “Chocorroncito” Buitrago. Antes de partir lo arropaba una seguridad de regresar victorioso, ahora habla poco como resultado que su destino está tan oscuro que no se ve una salida al final del túnel.
“Considero que la inactividad me afectó. Este es uno de los momentos más duros de mi carrera, me siento desvanecido”, indicó el peleador desde Tailandia.
“ESTABA AMARRADO”
Arnulfo Obando, quien estuvo de esquina con Mauricio “El Halcón” Buitrago, se veía desesperado conforme los asaltos pasaban. Parecía que no había una conexión entre ellos, las órdenes que se dictaban entre rounds, no se ejecutaban durante el núcleo de los episodios.
“Yo coincido con Carlos Buitrago en que la inactividad lo afectó. Él tenía buenas condiciones, pero me dijo que estaba amarrado”, explicó Arnulfo Obando.
Según Obando, el tailandés ha mejorado bastante. “Aunque todavía para mí ‘Chocorroncito’ es mejor peleador, pero tiene que saber usar sus recursos, combinar sus manos. Podría decir que sí acepto lo que él me manifestó durante la pelea que estaba amarrado, que él quería ejecutar las combinaciones que lo mandamos a realizar, pero no podía. Si hablamos de su condición física estaba muy bien preparado, porque no lo vimos cansado. No es lo mismo hacer sparring que tener peleas”, señaló Obando, refiriéndose a las posibles causas de lo ocurrido.
Hasta el momento parece difícil que “Chocorroncito” tenga una nueva oportunidad ante un oponente frágil como el tailandés Knockout CP Freshmart, quien se prepara para medirse al supercampeón de las 105 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Hekkie Budler si gana en su defensa opcional ante el nicaragüense Byron “El Gallito” Rojas.