Pintura de Maríaadilia Martínez reúne la sensiblidad poética de Rubén Darío

Ella ha logrado que el sentimiento que nos embarga el corazón al leer a Darío hoy también nos embargue al admirar sus pinturas. Maríadilia se introdujo en el mundo poético de Rubén armada de paleta, pinceles, imaginación y talento para hacer una disección admirable de flores, pavos reales, centauros, cisnes, la princesa triste que espera al feliz caballero que la adora sin verla, y muchas otras imágenes que nos refiere la poesía dariana.

Maríadilia es una mujer caracterizada por el talento y la ternura. Su amor por el arte llena una gran parte de su vida y se refleja hoy en una colección exquisita y sin par en la que transformó las palabras en colores, los versos en figuras y los poemas en pinturas. La grandeza de Rubén se ve plasmada en la pintura de Maríadilia como el reflejo de un sol en una fuente cristalina.

Ella ha logrado que el sentimiento que nos embarga el corazón al leer a Darío hoy también nos embargue al admirar sus pinturas. Maríadilia se introdujo en el mundo poético de Rubén armada de paleta, pinceles, imaginación y talento para hacer una disección admirable de flores, pavos reales, centauros, cisnes, la princesa triste que espera al feliz caballero que la adora sin verla, y muchas otras imágenes que nos refiere la poesía dariana.

PRIMAVERA Y MISTERIO

La Negra Dominga, una explosión de color “serpentina, fogosa y violenta” que Maríadilia suaviza con fondo pastel, indicando “caricias de miel y pimienta”. En Flora, pintura llena de gracia y candor se desbordan los versos en colores sugestivos del maestro Rubén donde la primavera es motivo de humildad y bien.

El Caracol, azul y misterioso se detalla en esta aparentemente sencilla pintura, prestos a escuchar “un rumor de olas y un incógnito acento”. Sinfonía en gris mayor, lo interpreta la pintora con sus bandadas de pájaros y un mar triste y gris donde “parece que un suave y enorme esfumino del curvo horizonte borrara el confín’’.

La negra Dominga

Pegaso, una pintura muy original que incluye motivos como la lira y la flauta, algunos de los títulos de Darío y otros detalles importantes para la comprensión del poema y la pintura; coronando la obra el fascinante corcel alado del cual Rubén diría: domador del corcel de cascos de diamante/voy en un gran volar, con la aurora por guía/adelante en el vasto azur, siempre adelante!

De toda su colección mi pintura favorita es A Margarita Debayle, la pintura en sí es una narración pictórica casi idéntica a los versos de tan magnífico poema, los detalles permiten observar tanto a la niña que escucha el cuento como a la princesa que lo protagoniza para llegar a ese momento dichoso en que Darío cuenta la historia mágica y llena de ensueño.

ADMIRACIÓN POR EL POETA

Incluida en esta colección nos encontramos con la pintura Azul, obra realizada por el reconocido pintor, esposo de Maríadilia, César Caracas, quien inspirado por la poesía de Rubén nos remonta con sus cisnes y centauros a aquella primera gloria de ensueño azul.
Además en esta pintura encontramos una alegoría al poema Los motivos del lobo. Una bella obra, que representa unánimemente la poesía de Rubén Darío.

El arte de la palabra y el arte de la pintura se han conjugado en esta obra maravillosa en que la pintora Maríadilia Martínez ha entregado todo su amor, talento y dedicación para demostrar su admiración a nuestro gran poeta. Maríadilia pintó con luz la poesía de Rubén para iluminar nuestros ojos e inspirarnos el alma.

Cultura

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