Erick Mauricio Centeno Picado, acusado por el homicidio imprudente de Néstor Iván Rocha Sandoval, de 26 años, fue absuelto por un jurado de conciencia durante un juicio oral y público realizado en el Complejo Judicial de Ocotal.
Al parecer, la defensa logró demostrar que no hubo dolo o mala intención, sino una broma que ocasionó a las 9:00 p.m. del 12 de septiembre la muerte a Néstor Rocha al caer en un precipicio de 14 metros de altura, desde la parte alta del mirador Cristo de Limpia en la entrada al barrio Sandino de Ocotal.
En una primera versión, el padre del occiso, Julio Ernesto Rocha Polanco, dijo que a su hijo aparentemente fue empujado por un amigo, al que identificó como “Teo”, desde el Monumento Cristo de Limpia provocando una caída mortal en el adoquinado de la calle principal del barrio.
Según la mamá del procesado, sólo había un testigo, que era la tercera persona con la que se tomaban unos tragos celebrando el cumpleaños del hoy occiso. Se mostró contenta con el veredicto de inocencia porque “se comprobó que se trataba de un accidente”.