La prueba de admisión con la que la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) distribuirá sus 1,500 cupos para el próximo año académico, será más “accesible” para los bachilleres.
Esto porque técnicos del Ministerio de Educación (Mined) participaron por primera vez en la propuesta, confección y revisión de los exámenes de admisión con los que las universidades distribuirán sus cupos.
Diego Muñoz, secretario general de la UNI reconoce que en las escuelas de secundaria los estudiantes aprenden “lo básico, lo esencial (y) sin ir un poquito más allá” en las Matemáticas.
Según él, esta materia “debe ser un espacio donde el estudiante utilice (desarrolle) el pensamiento crítico para no caer estas cosas de las fórmulas (matemáticas para la resolución de problemas)”, apunta Muñoz.
Los técnicos del Mined, según Arturo Collado, secretario técnico del Consejo Nacional de Universidades (CNU), indicarían a los miembros de las comisiones de Matemáticas qué y cómo se impartieron las clases de Matemáticas en las escuelas públicas este año y a partir de esas recomendaciones se elaborarían las pruebas.
En el caso de la UNI, explica Muñoz, se diseñaron seis diferentes exámenes. Cada uno tendrá 20 problemas de selección múltiple, pero los aspirantes de Arquitectura deberán resolver una prueba de aptitud que contendrá 50 ejercicios.
El examen de admisión será el próximo 8 de enero y las matrículas serán el 2 y 3 de febrero porque “este año empezaremos (las clases) antes”.
Según el calendario de la UNI —aprobado por el Consejo Universitario— para el próximo año, las clases iniciarán el 22 de marzo y no en abril como lo hicieron este año.
EVALÚAN CAMBIO DE EXÁMENES
Para el año 2017, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) podrían cambiar su sistema de evaluación, pues los consejos facultativos ya están evaluando el rediseño de las pruebas de admisión, dice el secretario general, Diego Muñoz.
A partir de ese año, la prueba tendrá 50 diferentes problemas y evaluará a los estudiantes no solo en Matemáticas, sino que en Lengua y Literatura y aptitud.
Esto, reconoce Muñoz, porque los estudiantes no comprenden lo que leen y este problema también ha ocasionado que apenas el cinco por ciento de los más de dos mil estudiantes que en promedio se enfrentan a las pruebas, consigan aprobarlas con más de 60 puntos que es el mínimo para pasar los exámenes.
56,000 bachilleres egresarán este año de las escuelas de secundaria, según el Ministerio de Educación. De estos, un poco más de 30,000 obtendrán un cupo en las diez universidades que integran al CNU.