La vigencia literaria del Padre del Modernismo fue exaltada en conferencias y mesas de trabajo por estudiosos darianos participantes del Encuentro Internacional Rubén Darío en el Centenario de su Muerte (1916-2016). LAPRENSA/ARNULFO AGÜERO

Un encuentro para Darío

Durante el Encuentro Internacional Rubén Darío en el centenario de su muerte, participaron conferencistas hispanoamericanos que exaltaron la obra literaria y vida de Rubén Darío; asimismo se presentó el espectáculo artístico sobre los versos del poeta.

Dos ediciones se presentaron en el acto inaugural del Encuentro Internacional Rubén Darío en el centenario de su muerte, celebrado del 1 al 4 de diciembre del año en curso: Tierras solares (1904), primer libro de crónicas darianas publicado en España, anotado por el dariísta Noel Rivas Bravo; y Acahualinca, polifacética revista nicaragüense de cultura; la primera impresa por la Asamblea Nacional, y la segunda elaborada por la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, y que contiene una sección de documenta rubendariana.

Durante tres intensos días el Encuentro ofreció 21 trabajos inéditos: cinco conferencias magistrales y 16 ponencias (sin incluir la del estudioso alemán que no pudo estar presente: Günther Schmigalle). Todas ampliaron el conocimiento de la vida y obra de Darío, recurriendo a nuevas fuentes y perspectivas históricas.

CONFERENCIAS MAGISTRALES

El suscrito trazó una síntesis de la práctica diplomática del bardo rei, a la luz de documentos desconocidos, afirmando que se sustentaba en una vocación auténtica y complementaria, la cual le sirvió de mucho. “No fue un diplomático malogrado —sostuvo—. Al contrario: llegaría a ser la más notable personalidad que Nicaragua ha lucido ante el mundo”.

La española Rocío Oviedo Pérez de Tudela examinó la dirección dariana de dos famosas revistas artísticas-culturales, aparecidas en París entre mayo de 1911 y agosto de 1914: Mundial Magazine y Elegancias, estas consagradas a la mujer. Agradó mucho en su conferencia la reconstrucción de la época y sus modas musicales, sobre todo la del Baile Apache, mostrado en un impactante video.

El costarricense Armando Vargas Araya, haciendo gala de amena y reposada prosa lírica, realizó otra reconstrucción: la del periodo tico de Rubén (1891-92), el cual resultó sustantivo “y de empinado ascenso en su estelar trayectoria vital”. ¡Todo un lúcido ensayo que actualiza el tema aprovechando al máximo la numerosa bibliografía y hemerografía procedentes!

El mexicano Alberto Paredes revaloró minuciosamente ese ejercicio juvenil de écriture artiste que es “Bouquet”, cuento del periodo chileno y coetáneo del Azul… Sorprendió a todos el erudito análisis realizado del prosímetro de Darío a sus 19 años.

Por su parte, Roberto Caresani cerró con broche de oro al releer Los Raros como la biblioteca literaria de su tiempo y nuevo descubrimiento de América, superando la concepción tradicional que lo reducía a “objeto de importación cultural”.

PRIMERA MESA DE TRABAJO

Pasando a las ponencias, se distribuyeron en tres mesas de trabajo: “Darío: aspectos biográficos”; “Darío: crítica e interpretación” y “Darío: presencias e influencias”. Marvin Saballos inició retomando la impronta del coronel Félix Ramírez Madrigal y de doña Bernarda Sarmiento, tíos abuelos de Rubén, quienes desempeñaron los roles paterno y materno respectivamente.

Elías Guevara destacó las estadas del mismo en Managua, especialmente la decisiva (enero-abril, 1893). Mario Urtecho hizo un recorrido a través de la correspondencia dariana (1882-1916), puntualizando que en la carta conocida más temprana —escrita a los 15 años— figuran 11 hechos que marcarían la vida de Darío para siempre: carencia de respaldo paterno, necesidad de salir de Nicaragua, meticulosidad en su vestimenta, presencia de mujeres, urgencias económicas, presagios de los golpes del mundo, solidaridad de sus amigos, peregrinaje cosmopolita, vaivén entre lo profano y lo divino, tormentos depresivos y avidez por el saber la lectura y la escritura.

Isolda Rodríguez evocó las últimas estadas del poeta en La Habana, siendo declarado en una de ellas “negro honorario”, con diploma y todo. Por fin, Francisco Javier Bautista Lara puntualizó, a través de una exhaustiva investigación hemerográfica, el último año de la biografía de Darío: desde su arribo a Nueva York en noviembre de 1914 hasta su muerte en León.

SEGUNDA MESA DE TRABAJO

En la segunda mesa intervinieron Nydia Palacios, quien fijó la mutua influencia de Darío y Leopoldo Lugones (1874-1938) analizando por ejemplo el poema Metempsícosis; Erick Aguirre señaló la vinculación estrecha de Rubén con el periodismo, su eclecticismo ideológico y pensamiento crítico; Rodrigo Caresani aportó una lectura del poema dariano La página blanca, inspirado en Mallarmé; Pablo Kraudy disertó sobre la esperanza en Cantos de vida y esperanza (1905), deslindando la esperanza humana personal, la intrahistórica, la esperanza como misión del arte y la escatológica o transhistórica.

Finalmente, Nicasio Urbina cuestionó el torremarfilismo reduccionista y la apoliticidad con que se ha etiquetado a Darío. “Su obra tiene desde el principio una fuerte raigrambre política —planteó—, y su apropiación de su estética parnasiana, de la semiótica simbolista y los de los motivos mitológicos europeos, constituyen un gesto político que importa la primera independencia cultural de América Latina”.

TERCERA MESA DE TRABAJO

La tercera mesa de trabajo constó de otras cinco ponencias. María Augusta Montealegre presentó a Darío y a Salomón de la Selva, con amplia sustentación teórica, como sujetos dialógicos de la modernidad. “Darío inventa a España desde su voz americana” fue una de sus conclusiones.

Gilberto Bergman Padilla recordó las circunstancias de la elaboración, en unas pocas horas, de Marcha triunfal. Roberto Carlos Pérez estableció la asimilación que el nicaragüense máximo emprendió desde los 17 años del clásico español Pedro Calderón de la Barca.

El hondureño Víctor Manuel Ramos se concretó en la irradiación de Darío entre los modernistas de su país, sobre todo en Juan Ramón Molina y Froylán Turcios. Y Helena Ramos desarrolló el novedoso tema de las niñas en la poesía y en la prosa darianas, exceptuando las de ficción.

Helena concluyó: “Cada época, cada generación busca y haya en Darío lo que justo en ese momento requiere, y la capacidad de incidencia de los textos darianos continúa siendo considerable”.

Durante el Encuentro Internacional Rubén Darío en el centenario de su muerte, participaron conferencistas hispanoamericanos que exaltaron la obra literaria y vida de Rubén Darío; asimismo se presentó el espectáculo artístico sobre los versos del poeta. LAPRENSA/ARNULFO AGÜERO
El poema Lo fatal de Rubén Darío, escenificado por el Ballet Erving Vanegas, fue parte del Espectáculo dariano:Eterno Universal, al inicio del Encuentro, realizado en la Sala mayor del Teatro Nacional Rubén Darío. LAPRENSA/ARNULFO AGÜERO

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