Parece que nunca nos cansamos de las imágenes de la naturaleza: Paisajes terrestres y marinos, flores, pájaros, frutas y más. Tal vez es porque nos identificamos con ellos de una manera personal o quizás porque ellos representan tradiciones intemporales y recuerdos favoritos. Para Rosario Ortiz de Chamorro, frutas y flores han sido temas significativos para la interpretación y la inspiración artística a lo largo de su carrera, y ella ha dominado su exclusividad y cualidades físicas en un estilo personal que es a la vez tradicional en sus opciones y moderno en su técnica.
Ella considera que su responsabilidad como artista es elevar lo más ordinario a través de la dedicación consumada a sus procesos pictóricos y direcciones visuales. Un artista tiene un privilegio único, con la capacidad de preservar temas especiales en tiempo y lugar; como si él o ella pudieran controlar su futuro y mantener un momento perfecto.
Usando una técnica exigente que implica dibujar con cuidado para replicar cada sujeto, a continuación un método abstracto para destilar la esencia de cada forma y figura, seguido por capas finales y raspado de colores para efectos cromáticos sensuales, Rosario Chamorro es capaz de mejorar las formas naturales para crear sus propias interpretaciones personales. Ella audazmente reduce cada sujeto para enfatizar su realidad objetiva y las imágenes de auto-renovación de sus frutas y flores tropicales favoritas no se conviertan en una mera ocasión para la expresión formal en la perfección de su composición, pero una aproximación visual a la experiencia personal. Se trata de un largo proceso de captar el estado de ánimo que cada objeto evoca para el artista, como si imitara el proceso de crecimiento. Solo cuando las flores florecen y el fruto está maduro, estamos autorizados a entrar en su jardín privado para enfocarnos en cada pétalo y la exuberancia de la generosidad de la naturaleza.