El bebé de ocho meses de gestación que lleva en el vientre Orquídea Orozco, condenada por encubrir a su esposo Nahúm Bravo, sentenciado por triple asesinato en Managua, la salvó de permanecer en la cárcel, ya que corre peligro su vida y la del que está por nacer, por complicaciones del embarazo.
La condenada a tres años y medio de cárcel permanece hospitalizada en el Bertha Calderón de Managua y aunque aún no existe dictamen forense de su condición de salud, los magistrados de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua le concedieron permanecer bajo custodia en el centro asistencial hasta que esté fuera de peligro.
“Debe prevalecer el interés superior del que está por nacer y la salud de la procesada”, dice la resolución de los magistrados.
La solicitud en beneficio de Orquídea la hizo Álvaro García, su defensa, aunque él pretendía el cambio de medida cautelar, una vez que la examinara una junta médica del Hospital Bertha Calderón, pero la Fiscalía se opuso alegando que no era el Tribunal competente.
“No quiero sonar inhumano, pero en este caso ya hay sentencia firme, por lo tanto no puede haber cambio de medida cautelar, porque esta sala no tiene competencia. Procesalmente el cambio de medida le corresponde a un Juzgado de Ejecución de Sentencia”, dijo el fiscal Lenín Castellón.
Sin embargo, la Sala respondió que sí era competente, porque aún tienen el expediente del caso de Orquídea y resolvieron a su favor.