Cientos de paquetes sanguíneos están llegando cada día normalmente a las 65 unidades de salud que atiende el Servicio Nacional de Sangre de la Cruz Roja Nicaragüense, después de una protesta la semana pasada.
René Berríos, director del Servicio Nacional de Sangre, señaló que el banco de sangre de la benemérita institución se fundó desde 1976, pero aproximadamente hace 11 años la Cruz Roja firmó un convenio con el Ministerio de Salud (Minsa) para que este último asumiera los gastos de procesamiento sanguíneo.
Alcides González, secretario general de la Comisión Nacional de Sangre (Conasa), durante la celebración del Día Mundial del Donante hace cinco meses, dijo que el Gobierno de Nicaragua invierte, vía presupuesto, sesenta millones de córdobas para la promoción y el procesamiento de la sangre en Nicaragua.
Extraoficialmente se conoció que el Minsa pretende asumir el control directo del banco de sangre. No obstante Óscar Gutiérrez, presidente de la Cruz Roja, indicó no tener conocimiento de este asunto.
De igual forma el director del Servicio Nacional de Sangre dijo que el Minsa oficialmente no ha mostrado interés en hacerse cargo directamente del banco de sangre, porque hasta ahora el sistema ha funcionado bien.
Por su parte Ana Quirós, codirectora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), expresó que lo mejor para la población es que el banco de sangre lo siga administrando la Cruz Roja, la cual está sujeta a normas internacionales y es regida por la Cruz Roja Internacional. Además para evitar que en el Servicio Nacional de Sangre se inmiscuyan asuntos partidarios.