De la seriedad a la calidez, el blanco y el negro tienen mucho que decir en decoración. Son como el sol y la luna, dispares y complementarios, construyen, en cualquier ambiente, una atmósfera elegante, a la que se incorporan colores intensos a través de los complementos.
Pintura, papel pintado, vajillas y textiles permiten ofrecer dos caras de una misma moneda. Dos opciones en estado puro, como su color.
Firmas especializadas en textil y mobiliario han presentado colecciones en la que reinterpreta el blanco y en negro a base de contrastes, en los que, de una manera armónica, hace que interaccionen dos tonos con estampados contrapuesto. Pero que funcionan.
DE LISOS A GRABADOS
Los especialistas en decoración optan por tener una estancia para disfrutar en familia que tenga como base un sofá negro, el que puede combinar a la perfección y sin disonancias con cojines de puntos y otros rayados con un “print” de hojas de palma en los mismos tonos o de la gama del plomo.
Los estampados con cebras también forman parte de las colecciones, en la que el blanco y el negro no se improvisa, sino que surge de una manera natural y sin imperfecciones.
Textiles que pasan de lisos a grabados, con tejidos lujosos, algunos de ellos bordados. Todo va desde lo más sencillo a las telas más sofisticadas.
PAREDES
Otro de los usos que puede darle a esta nueva tendencia es agregarle blanco y negro a las paredes.
Puede contrastar con visillos (cortina de tela fina) en negro, con repisas sobre las que descansan marcos con fotografías en blanco y negro.
EN LA MESA
El negro, también cobra una nueva dimensión en el área del comedor. Entre lo informal y el estilo más elegante los vasos, cuencos, tazas y platos fabricados en melamina ligera, donde reservan el negro para el exterior y el blanco para el interior son una buena opción para cambiar su vajilla.
A ellos se pueden incorporar otros complementos de color para hacer de la mesa un lugar variopinto donde picar y degustar excelentes platos.
Ahora que se aproxima la Navidad, la propuesta de las mesas vestidas con vajilla y cristalería en negro es una de la opciones.
Platos, cuencos para cremas y sopas con dibujos geométricos y con diseños tradicionales, con bases rectangulares y redondas, ofrecen en la mesa una diversidad inusual en esas fechas, muy atractiva y diferente.
Los vasos de agua se presentan en negro mientras las copas, transparentes para albergar su contenido líquido, se apoyan en un pie en negro, realzando así su longitud.


