La marcha

¡Nada los detuvo! Venían recubiertos de soberanía y dignidad, en defensa de la tierra de sus ancestros y descendientes. Rompieron todos los retenes que la maldad les opuso. Su valor superó todos los obstáculos en La Lechera, Pájaro Negro de San Miguelito y el empalme de San Benito. Los campesinos son hijos de Sandino. En […]

¡Nada los detuvo!
Venían recubiertos
de soberanía y dignidad,
en defensa de la tierra
de sus ancestros y descendientes.

Rompieron todos los retenes
que la maldad les opuso.
Su valor superó todos los obstáculos
en La Lechera, Pájaro Negro de San Miguelito
y el empalme de San Benito.

Los campesinos
son hijos de Sandino.

En incómodos camiones
tras días y horas de camino
y de tediosa espera,
llegaron de Punta Gorda y Puerto Príncipe
del Caribe Sur y Río San Juan
de La Unión, La Fonseca
y los Polos de Desarrollo.

No faltaron a la cita con la Patria
campesinos de Nueva Guinea
El Ayote y Chontales.

Los campesinos
son hijos de Sandino.

Retenes y “miguelitos”
policías partidarios
antimotines, turbas motorizadas
les cerraron el paso muchas veces.
¡Nada les detuvo!
Triunfantes, entraron a Managua.

Con júbilo fueron recibidos
por sus hermanos en la lucha
por la soberanía y dignidad
de la República.

Los campesinos
son hijos de Sandino.

La prudencia, que no es miedo,
inteligencia versus fuerza bruta,
impidió la violencia
que la maldad organizó
en su bienvenida.

Con paso firme,
las botas campesinas
honraron las calles de Managua
y regresaron a sus hogares
recubiertos de dignidad y soberanía
como habían salido.

¡Los campesinos
son verdaderos
hijos de Sandino!

Managua, 27 de abril de 2015.

Cultura

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