La oportunidad de participar como observador electoral internacional en la primera vuelta de las elecciones celebradas en Guatemala, por parte de JuventudLac-RedLad, representó una experiencia que nos permitió entender y comprender la realidad política y social que está atravesando el país hermano, donde se exhibió un escenario poco común.
Para entender un poco la percepción de la ciudadanía, la delegación de Nicaragua fue invitada a un conversatorio en la Universidad de San Carlos, la primera universidad fundada en Centroamérica en 1676, donde se compartieron opiniones de jóvenes guatemaltecos respecto a la importancia de la democracia donde valoraban el proceso electoral, alegando —antes de la primera vuelta— opiniones diversas sobre la necesidad de aplazar las elecciones en vista que la ciudadanía necesitaba más tiempo para la toma de conciencia y poder elegir los candidatos que los representasen en la contienda electoral.
También consideraban que no había la reforma electoral que el pueblo pide, al mismo tiempo ese despertar ciudadano de la clase media en las calles mostró el camino de cómo sacar a los corruptos y aquellas personas que quieren reelegirse constituyéndose en la mejor arma contra la cleptocracia (el dominio de los ladrones), la percepción de la juventud estaba enmarcada en el desequilibrio de la legalidad, legitimidad y la democracia que consideraban debían de ser pragmáticas.
El despertar y la movilización social se impulsaron desde las redes sociales que permitieron abrir un proceso de investigación por los actos de corrupción hacia el presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidente Ingrid Roxana Baldetti. Esta acción es un mensaje para que se respete el Estado de derecho, la Constitución Política y las leyes.
El escenario puede ser positivo para los que están preparados aprovecharlos, pero para aquellos que no lo están, las condiciones resultan inoportunas. Lo importante ante esto es que existan elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal para poco a poco hacer las transformaciones vitales en el cambio del sistema.
En el seminario sobre liderazgo político electoral se tomó en cuenta temas trascendentales como la necesidad de visibilizar la corrupción. Aunque el país se encuentra centralizado ha habido participación local, pese a que no existen condiciones políticas, uno de los instrumentos importantes fue el uso de la internet #RenunciaYa.
Lo que debe existir en la sociedad es una conciencia ciudadana, rompiendo prejuicios y creando fuentes de comunicación, pese a que los derechos humanos están reconocidos pero no efectivos, siendo Guatemala desigual y evidente debido a que los pueblos indígenas y los sectores más desfavorecidos son los más afectados.
El inmovilismo fue tema para sentarse a meditar, la conclusión a que se llegó es que el cansancio de la corrupción fue la generadora de la llamada social hacer algo.
Por otro lado el Tribunal Supremo Electoral considera que el proceso electoral es la alfombra roja y alega que las elecciones tienen un contenido jurídico y político desde el punto de vista del Estado de derecho, para que tenga sentido el proceso electoral debe ser visto desde la óptica del ciudadano.
Según la Constitución Política de Guatemala está prohibido que la policía y ejército ejerzan el sufragio para evitar manipulaciones electorales según la Ley Electoral 1985 creado vía decreto, el TSE vela por la efectividad electoral, realizando auditorías y control sobre el origen del financiamiento de los partidos políticos para que no exista incidencia del narcotráfico y que exista la República “separación de poderes, supremacía constitucional y alternabilidad del poder”.
En la elección presidencial el recién pasado 25 de octubre, el comediante Jimmy Morales, del Frente de Convergencia Nacional resultó vencedor imponiéndose ante Sandra Torres con 2,750,847 votos, 67.44 por ciento de un 95.85 por ciento del total de votos válidos concerniente a 4,079,228, con una participación de 56.32 por ciento del total de votantes inscritos y un abstencionismo del 43.68 por ciento.
El autor es del Movimiento Intergeneracional Progresista. Coordinador General
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