La lucha contra el cambio climático requiere transformación económica, lo que significa importantes inversiones y desarrollo de capacidades de gestión de negocios y prácticas productivas.
En muchos países en desarrollo, los agronegocios se ven limitados al uso de equipos de producción y prácticas obsoletas e ineficientes frente al cambio climático. A pesar de que tienen un potencial de producción y demanda, no tienen acceso a los conocimientos y financiación necesarios para mejorar.
La producción sostenible de alimentos se está convirtiendo en una preocupación social, política y económica en todo el mundo.
Del lado de la demanda de alimentos, la población mundial aumentará en un treinta por ciento, pasando de siete a nueve mil millones de personas a mitad de siglo. Además, por primera vez en la historia, la mayoría de la gente puede esperar vivir más de 60 años. Estos factores requerirán un aumento del setenta por ciento en la producción mundial de alimentos.
La oferta de alimentos está en riesgo debido a variaciones y efectos del cambio climático que junto con la volatilidad de precios de las materias primas han reducido el financiamiento disponible para los pequeños y medianos productores.
La escasez de alimentos promueve la migración rural. El número de productores jóvenes que viven en las zonas rurales está disminuyendo, creando grandes migraciones humanas a las zonas urbanas y a los países más desarrollados, contribuyendo a generar revoluciones y problemas geopolíticos.
Los modelos de negocio agrícola necesitan adoptar enfoques de gestión participativos e innovadores para superar uno o más de los siguientes obstáculos/desafíos:
a) Acceso a financiamiento y mercados, b) cambio climático y volatilidad de precios, y c) adecuado gobierno corporativo y gestión empresarial eficiente de las pymes agropecuarias.
También es necesario un nuevo enfoque de negocios desde la provisión de servicios financieros para la gestión de riesgos de crédito, y aprovechar la oportunidad de negocios de financiar pymes agropecuarias y organizaciones de productores con potencial.
El uso de fondos de garantía de primera pérdida y modelos de acompañamiento gerencial que ayuden a las pymes agropecuarias a mejorar su gestión gerencial, de liquidez, riesgos climáticos y de precios, puede ser un atractivo para financiadores que deseen entrar en el cambio climático y la financiación de la producción agropecuaria; beneficiándolos con medidas de protección de riesgos.
Visión de negocios y financiación participativa son claves para hacer frente a los principales riesgos de crédito a la producción agropecuaria, en un mundo donde los efectos del cambio climático se han vuelto más pronunciados, y la necesidad de alimentos es cada vez mayor.
(*)[email protected] Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com