Son elegantes, bellas, desprenden una deliciosa fragancia, las encuentra de diferentes tonalidades y formas. Sembradas en macetas, en el suelo o colocadas en un jarrón crean un ambiente único en cada estancia de su hogar.
Eso sí, mantener un jardín con rosas es una tarea ardua, así que espero no muera en el intento.
En el mercado existen diferentes variedades, basta con que elija el tono, si quiere injertos o sean puras y el sitio adecuado donde la sembrará.
En esta ocasión le recomendamos cultivarlas en maceta, dado que tendrá la facilidad de moverla de una estancia a otra, ya sea porque tenga problemas de iluminación o por su falta de crecimiento, además que las macetas son ideales para espacios pequeños.
El sitio jardineriaplantasyflores.com brinda algunas recomendaciones para que sus rosas luzcan preciosas.
A SEMBRAR
El consultor certificado de la American Rose Society, Stan V. Griep, asegura que las variedades de rosales que se adaptan muy bien son los híbridos de té (son un grupo de cultivares de rosas modernas de jardín, resultado del cruzamiento de dos tipos de rosas ellas mismas también híbridos), las floribundas o miniaturas y rosales trepadores.
El especialista citado por el sitio jardineriaplantasyflores.com manifiesta que los contenedores para el cultivo de las rosas deben tener aproximadamente cincuenta centímetros de ancho, y entre 35 y cincuenta centímetros de profundidad, eso dependerá del tamaño de la planta.
Además de la dimensión del recipiente, tome en cuenta que los rosales necesitan agujeros de drenaje, en el caso que no los tenga, con ayuda de un taladro puede realizarlos. Es esencial que existan estos orificios porque la raíz de las rosas podrían pudrirse y se formarían hongos y moho.
DRENAJE Y TIERRA
Al momento de colocar la maceta, hágalo sobre grava (piedras, hormigón) para que al momento de drenar ahí pueda acumularse el agua.
Un detalle importante es que las macetas deben ser oscuras, porque las transparentes aumentan la posibilidad de que el sol queme las raíces.
El especialista explica que el sustrato de los rosales debe ser especial, por lo menos contener tierra arcillosa común, alrededor del cincuenta por ciento, adicionando un treinta por ciento de humus de lombriz y un veinte por ciento de turba (se utiliza en la jardinería para preparar la tierra por su alto contenido de nitrógeno, y favorece la absorción de humedad).


