Todo por el periodismo

Sordos que son presentadores y músicos. Ciegos que son fotógrafos y reporteros. Cuarenta jóvenes demuestran que cuando hay pasión por el arte y la Comunicación no hay barreras físicas que los detengan.

El camarógrafo mira atentamente hacia la cámara mientras enfoca. Unos segundos después su compañero cabecea como signo de aprobación y hace una seña a los presentadores: 3… 2… y apunta con el índice ¡están al aire!

—Hola, buenas noches, soy Heydi Velázquez —expresa uno.

—Hola, buenas noches, soy Josué —continúa el otro.

No es un estudio de televisión. No hay luces, no hay pantallas y no hay micrófonos. El espacio es improvisado: una mesa y una banca de madera conforman el set. Sus compañeros sentados alrededor los observan atentos y aplauden cuando finalizan; unos juntan las manos, mientras otros las agitan en el aire.

El equipo está ensayando para el primer noticiero en el país presentado, producido y dirigido por sordos y ciegos. Josué y Heydi son los presentadores, Eyner y Jairo, camarógrafos, los cuatro son sordos y se comunican por lenguaje de señas.

“Este sábado 3 de octubre a las 6:00 de la tarde será mi primer noticiero en el Canal 21, con el fin de mantener informada a la población sorda y ciega de Nicaragua. Ya que a veces no estamos informados de lo que pasa en nuestro entorno social”, expresa Heydi, quien sonríe constantemente. Parece haber nacido para las cámaras.

Heydi Velásquez siempre tuvo el apoyo de su familia, ella es sorda y su hermana también. Es de una comunidad rural de Estelí, pero su familia se mudó a la ciudad para que ambas pudieran tener la educación y la atención que necesitaban.

“Mi familia me apoyó mucho, siempre había un oyente conmigo para guiarme y ayudarme”, narra Heydi.

El noticiero de la escuela de arte, comunicación y televisión para sordos y ciegos está dirigido al público con discapacidad.  Es el primero en Centroamérica.
El noticiero de la escuela de arte, comunicación y televisión para sordos y ciegos está dirigido al público con discapacidad.
Es el primero en Centroamérica.

Ella estudió la primaria en una escuela especial y la secundaria en un colegio regular hasta tercer año, pero luego tuvo que estudiar cuarto y quinto año en sabatino y asegura que es cuando más dificultades enfrentó, pues el Ministerio de Educación nunca le facilitó a un intérprete. A pesar de las dificultades durante sus estudios, recientemente sacó su título de maestra en educación primaria y estudia segundo año de Pedagogía.

Cuando tenía 17 años ganó un certamen de belleza a nivel nacional: Miss Sorda. “Ese mismo año el alcalde de Estelí me coronó como señorita 118 aniversario de la ciudad”.

A esta entusiasta presentadora siempre le gustó la carrera de Periodismo, pero las universidades no ofrecen la atención que ella necesita para aprender, pues lo maestros aseguran no recibir ningún tipo de preparación para impartir clases a personas con discapacidades visuales y auditivas. Cuando Velásquez se enteró de la escuela de Comunicación no dudó en asistir.

Heydi Velásquez es una de los cuarenta estudiantes de todo el país que pertenecen a la Escuela de artes, Comunicación y televisión para sordos y ciegos. “Hay estudiantes de Boaco, Matagalpa, Jinotega, Nueva Segovia, Estelí. Es un proyecto que inició como una misión”, afirma Famnuel Úbeda, periodista, quien fundó la escuela en septiembre de 2014, y que además es la primera en Nicaragua y Centroamérica.

Así inició

En septiembre de 2014 Famnuel Úbeda ejercía su trabajo periodístico como solía hacerlo siempre. Pero fue mientras grababa un documental sobre educación inclusiva que dos muchachos se acercaron a él y le dijeron en lenguaje de señas: “Por favor, nosotros los sordos queremos aprender a usar la cámara, a tomar fotos, a escribir notas y a tocar guitarra, piano, flauta. Por favor ayúdanos”. En ese momento, el periodista no entendió a qué se referían, pues desconocía totalmente el lenguaje con el que ellos se comunicaban.

Al día siguiente, Dariling, quien hoy es su alumna, se acercó a él: “Yo quiero ser reportera, ayúdame, quiero aprender a redactar notas”. “Ella me lo dijo con lágrimas en sus ojos”, cuenta Úbeda conmovido.

Ya iban dos, pero como dicen, “la tercera es la vencida”. Al tercer día, un muchacho llamado Jaime, quien es ciego total, llegó hasta donde él y le dijo: “Famnuel, dicen que usted puede ayudar, yo quiero ser locutor, quiero ser reportero y quiero cantar”.

Elvis y Flor siempre quisieron ser periodistas: son fotógrafos, productores y reporteros, ambos son ciegos.
Elvis y Flor siempre quisieron ser periodistas: son fotógrafos, productores y reporteros, ambos son ciegos.

Hasta ese momento reaccionó, ya eran tres personas solicitándole ayuda y no podía tomarlo como coincidencia. “Yo solo dije: Dios, si es tu voluntad que yo enseñe, tienes que darme el método, tienes que darme la oportunidad de aprender señas y de atender a los ciegos”, explica el periodista. Fue así como empezó la escuela, con los primeros dos estudiantes.

Luego, un ciego le dijo a otro ciego, un sordo invitó a otro sordo y así llegaron a los cuarenta alumnos, cuenta Famnuel. Una de ellos es Flor, quien tiene dificultad para ver, aunque no es ciega totalmente.

Toda su vida vivió con su familia. Desde pequeña ella vivió diversas situaciones en las que las personas trataban de humillarla, la discriminaban por su condición. “La tuerta, la bizca, la ciega”, le decían. Flor asegura que por la deficiencia y el desconocimiento de algunos maestros decían que no podían atenderla; era una zona rural, la escuela era pequeña y los alumnos eran muchos. “A ellos se les dificultaba mucho atenderme en la escuela por mi condición”, explica.

Fue por eso que estudió hasta que cumplió 15 años, a esa edad, empezó la primaria acelerada y luego la secundaria. “La discapacidad no es un obstáculo, los obstáculos los crea la sociedad, entonces nosotros pretendemos demostrar al mundo que sí tenemos el talento y la capacidad de hacer muchas cosas”, explica. Cuando culminó sus estudios trabajó durante tres años en una empresa de puros.

Eyner y Josué son sordos, pero no es un impedimento para practicar una de sus grandes pasiones: la música.
Eyner y Josué son sordos, pero no es un impedimento para practicar una de sus grandes pasiones: la música.

“Siempre me ha gustado el Periodismo. Después de que uno descubre el talento y el don que Dios nos regaló nos damos cuenta de que no solo en una empresa de puros se puede trabajar, sino que en diferentes actividades. Hay mucho más”, afirma la estudiante, quien además cursa el segundo año de la carrera de Magisterio.

Una señora fundadora de la Asociación de No Videntes visitó en varias ocasiones a Flor y la invitó a la escuela de Comunicación. “Mi gente tenía temor de dejarme porque nunca había salido fuera de mi casa. A algunos no les parecía, pero tomé mi decisión y les dije que no todo el tiempo iba a estar con mi mamá”, cuenta Flor, quien además agradece a aquellas personas que la visitaron, pues gracias a ellas ha salido adelante.

Muchos métodos, pocos recursos

El nombre del barrio en el que se encuentra la escuela, en Estelí, no podía ser más adecuado: Villa Esperanza. Es ahí, en la humilde casa de la mamá de Úbeda que los muchachos asisten para recibir algunas clases de Periodismo y de Música con otros maestros voluntarios. “Hasta a mi mamá he metido en esto, ella ya sabe comunicarse con los muchachos cuando yo no estoy”, cuenta entre risas Famnuel.

Además, los estudiantes participan en diferentes conferencias con otros periodistas voluntarios como Heydi Salazar, fotorreportera y cineasta; Lucía Pineda Ubau, Patricia Orozco, Armando González, fotógrafo y documentalista, además de charlas radiofónicas con medios de Colombia, México y Argentina.

La metodología que utilizan es el Braille y el lenguaje de señas. De igual forma, Famnuel recibe apoyo de Estelí Visión Canal 21, el medio de comunicación para el que trabaja, donde los estudiantes llegan y aprenden a usar los equipos de radio y televisión. “Anhelamos tener el primer medio virtual también para todos los muchachos”, asegura Úbeda, quien además atiende simultáneamente a niños de la escuela especial, donde las edades rozan los 9 y los 30 años.

Elvis es ciego y fotógrafo. Asegura que al momento de tomar la foto usa el tacto, la imaginación y el resto de los sentidos. Se debe tocar lo que se va a fotografiar, luego alejarse lentamente y calcular el ángulo para tomar la fotografía.

 

Josué Rugama y Heydi Velásquez son los primeros presentadores sordos de Nicaragua.
Josué Rugama y Heydi Velásquez son los primeros presentadores sordos de Nicaragua.

También es importante estar acompañado. “Imaginate que Armando González me dice que él siendo vidente también a veces necesita la compañía de otra persona”, explica Elvis, de 30 años.

El fotógrafo y productor conoció la escuela cuando Famnuel lo visitó en la escuela a la que asistía. “Me hizo la propuesta del proyecto y me gustó la iniciativa y ahora, además de ser alumno, yo apoyo a Famnuel e impulso este proyecto”, dice Elvis. Él trabaja en una panadería, pero lo que más anhela es dedicarse al Periodismo, es su sueño.

Apasionados por la música, Josué y Eyner, sordos, no dudan en ofrecerse para interpretar canciones en la guitarra. Apresurados corren a buscarlas. Se sientan y se hacen diferentes señas para estar de acuerdo. Y empiezan a tocar desde la canción africana El alma no tiene color hasta Nicaragua, Nicaragüita, del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy.

En total tienen cinco guitarras, dos propias y tres que son prestadas. La escuela no recibe ningún tipo de ayuda, “porque no queremos caer en la mendicidad”, expresa Famnuel. Los alumnos reciben clases de elaboración de manualidades y camisetas para venderlas y recaudar fondos para la escuela, pues la mayoría del equipo ha sido donado por los maestros voluntarios que han impartido clases a los alumnos.

“Queremos causar reacción, pero nosotros no queremos ser diversión, queremos demostrar que estos muchachos son capaces. Podemos hacer cosas nuevas y podemos hacer comunicación incluyente”, expresa Famnuel.

Las guitarras siguen sonando al mejor ritmo del son nica. Cuando finalizan, las sonrisas de todos no parecen caber en sus propios rostros. Unos chocan las manos, aplaudiendo, y otros las agitan en el aire.

La casa de la madre de Famnuel Úbeda es donde los estudiantes reciben clases. Y en las instalaciones de Estelí Visión ponen en práctica lo aprendido con los equipos televisivos.
La casa de la madre de Famnuel Úbeda es donde los estudiantes reciben clases. Y en las instalaciones de Estelí Visión ponen en práctica lo aprendido con los equipos televisivos.
Arte, Comunicación y discapacidad

La Escuela de arte, Comunicación y televisión para sordos y ciegos realizó el pasado 26 de septiembre su primer festival.

El noticiero para ciegos y sordos es transmitido todos los sábados por Estelí Visión Canal 21 a las 6:00 de la tarde. El noticiero utilizará el sistema de señas, incluirá notas informativas, entrevistas y documentales cortos y está dirigido a una audiencia de ciegos y sordos. Se realizarán transmisiones en audios y se narrarán las imágenes y describirá el ambiente de la historia. En el caso de los sordos la noticia o información se transmitirá con lenguaje de señas y subtitulación.

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