Dicen que una sonrisa cambia todo y que al mal tiempo hay que ponerle buena cara. Estos dichos, definitivamente aplican cuando se está enfrentando un divorcio.
Esta situación por la que muchas parejas transcurren hace trastabillar a cualquiera porque de una u otra forma es un proceso complejo, desgastante y doloroso para él o la que quiere, y más si hay hijos de por medio.
A pesar de esta eventualidad, la vida sigue, es cierto que experimentará un duelo pero es su oportunidad de seguir y emprender nuevos proyectos, tal vez esos que no pudo desarrollar cuando estaba casada o casado.
Para este cambio, usted cuenta con los mejores aliados, su familia. Ellos son como una especie de héroes que con amor le ayudan a que regrese su estabilidad emocional.
Un elemento importante es que no sienta vergüenza, usted no es el primero ni el último en ponerle fin a una relación poco funcional. Además no olvide recibir algunas terapias con un psicólogo para aceptar mejor el divorcio.
EL PROCESO
En los primeros días antes o después de la firma de papeles es probable que llore, sienta pena, preocupación, se culpe, recuerde momentos en los que disfrutó y se cuestione del porqué de la situación, explica el psicólogo César Briones Mendieta.
La segunda etapa de un divorcio es cuando empieza a aceptar lo sucedido y poco a poco se va acondicionando a su nueva situación, y es aquí donde analiza todo.
Pasado el tema del papeleo, es hora de que empiece a ser feliz. Es cierto que el rompimiento de una relación duele pero no puede olvidarse de usted.
Una excelente opción para evitar la depresión es distraerse, hacer ejercicios, practicar algún deporte e interactuar con otras personas, agrega el
especialista.
LOS HIJOS
Si tiene hijos debe saber manejar la situación. Lo primero que debe hacer es informarle lo que está pasando, así que siéntese con ellos y explíqueles objetivamente y con claridad el problema.
De paso debe hacerles saber que ellos no tienen ninguna responsabilidad de la ruptura del matrimonio. Mucho menos se eche la culpa porque este es un sentimiento que puede paralizarlo, así que más bien céntrese en sus nuevos objetivos y deje atrás el remordimiento, porque lo único que le queda es aceptar su nueva situación y vivir con ella todo lo feliz que pueda.