Luis Adolfo Medal Mendieta

Independencia o abandono

En este mes de septiembre, en que conmemoramos con fervor patriótico y con mucha ignorancia las efemérides patrias, quiero comentar sobre el verdadero significado y alcance del Acta de la Independencia de Centroamérica y sobre el tipo de independencia que tuvo lugar el 15 de septiembre de 1821. Independencia por la que no luchamos y que las autoridades de la Provincia de Nicaragua rechazaron.

Lo que tenemos que preguntarnos es si se puede denominar como independencia a la proclamación de una serie de actas, discutidas y redactadas por las mismas autoridades coloniales y los criollos principales en Ciudad Guatemala y el resto de Centroamérica a partir del 15 de septiembre de 1821, Independencia que dejó en sus puestos a las mismas autoridades españolas y conservó en esencia las mismas leyes e instituciones coloniales.

Lo que tuvo lugar en Ciudad Guatemala el 15 de septiembre de 1821, más que una verdadera independencia fue sencillamente la separación o el abandono de España, que no tenía ni posibilidades ni interés en seguir manteniendo como colonias a las empobrecidas provincias de la Capitanía General de Guatemala.

Nuestra llamada independencia de España se dio sin guerras, sin un solo combate, sin disparar un solo tiro, sin héroes ni muertos. La separación de España fue producto principalmente de causas externas que fueron manipuladas hábilmente por los intereses criollos. La independencia del reino de Guatemala se produce como un apéndice de la independencia de México, no ligada sin embargo, a los movimientos revolucionarios de Hidalgo y Morelos, sino al habilísimo “Plan de Iguala” de Agustín de Iturbide, que con los tratados de Córdoba concilió los intereses de criollos y monárquicos al ofrecer el trono del imperio mexicano a un miembro de la casa real española. La anexión posterior de Centroamérica al imperio mexicano fue producto de las hábiles maniobras de los criollos centroamericanos, quienes ante la imposibilidad de continuar ligados a España, buscaron la perpetuación de sus privilegios en el Imperio Mexicano regido por un monarca español. Esto se debió a que la monarquía española, sacudida en su absolutismo por la invasión napoleónica, concentró sus gastadas fuerzas en tratar de contener el movimiento independentista en América del Sur. El reino de Guatemala no ameritaba tal esfuerzo, ya que para esos días no era una colonia rentable, teniendo que ser sufragados los gastos de la administración española por la caja real de México.

Fueron las autoridades españolas y los criollos principales, dirigidos por el capitán general del reino de Guatemala, brigadier don Gabino Gaínza, quienes sabedores de la imposibilidad de continuar ligados a España al haberse independizado México, deciden declarar la “independencia”, mediante el Acta del 15 de septiembre de 1821, Acta que fue rechazada por la Provincia de Nicaragua.

La noticia y la copia del Acta de Independencia llegó a León hasta el 22 de septiembre, siendo discutida por las mismas autoridades españolas, quienes fieles a los intereses de la monarquía española redactan la famosa “Acta de los Nublados”, donde León se declara independiente de Guatemala y del gobierno español, hasta tanto que “se aclaren los nublados del día”. Como bien afirma el historiador Chester Zelaya, esta frase en ese momento significó “hasta tanto Fernando VII envíe fuerzas para sofocar estos movimientos independentistas”.

El Acta de los Nublados, promulgada por las máximas autoridades de la Provincia de Nicaragua, constituye un clarísimo rechazo de Nicaragua al Acta de Independencia proclamada en Guatemala. En conclusión, estamos celebrando hoy día, una “independencia” por la que no luchamos, y que además rechazamos formalmente a los pocos días de su promulgación.

El autor es ingeniero e Historiador.

Opinión fiesta Nicaragua Opinion patria archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    El articulo es sobre la Independencia de Centro America y alguien menciona a Ortega? Es que algunos estan obsesionados con el trompudo..por favor descansen sus mentes y discutan algo diferente no sean caballitos de un solo circuito, expandan la mente.

  2. jincho
    Hace 11 años

    los criollos siguen en el poder. Independencia real no existe.

  3. Ramona
    Hace 11 años

    Sin querer ser arribista, yo tomo la libertad venga de donde venga, no significa que el que la trajo o la produjo se queda mandando como en las guerras. Eso es lo que los dictadores como Ortega pierden de vista, la libertad. El querer cambiar mis deseos por el de ellos, mis gustos, mis colores, mi fe, mi educación, mis héroes etc hace que mi sangre hierva y me arreche cada vez que veo una bandera más alta que la azul y blanco de Nicaragua.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí