Nicaragua está “en apuros” porque aunque se está convirtiendo en un destino atractivo para la inversión extranjera, no tiene la fuerza laboral bilingüe necesaria para atender el negocio de la tercerización de servicios de valor agregado.
Actualmente en el país hay 25 empresas dedicadas a la tercerización de servicios y solo el 15 o veinte por ciento de estas ofrecen servicios con valor agregado “dependiendo de lo que consideramos (como) valor agregado”, aclara el presidente del Grupo Invercasa, Raúl Amador.
No obstante, asegura Amador, “la industria está creciendo, la industria va hacia allá y los que estamos en el negocio estamos empujando para que Nicaragua apueste a algo con más valor agregado, a nichos de mercado más especializados”.
Esta industria representa ochenta millones de dólares anuales y “si no podemos satisfacer esta demanda, podemos perder esta gran inversión”, afirma Mathew Anderson, presidente de Keiser University, institución que realizó este jueves la conferencia: “Desarrollando una Nueva Estrategia para la Integración de Talento, Tecnología e Idioma: un Plan de Acción para los Actores Claves.
Por eso en las escuelas de inglés ya están reconociendo la necesidad de formar “un personal bilingüe con una orientación técnica-vocacional” que pueda responder a la demanda diversa del mercado, dice el presidente de la Asociación Nicaragüense de Profesores de Inglés (Anpi), Franklin Téllez.
En Nicaragua hay apenas seis mil agentes que trabajan en la tercerización de servicios, mientras que en Costa Rica hay 48,000, según los datos presentados por Anderson.
Anualmente, en el país se forman unas 3,500 personas en inglés, pero “necesitamos seleccionar (y) formar un recurso de inglés con un nivel de inglés más alto, que tenga más capacidad técnica para poderlo usar en la industria tanto de turismo como en la industria de tercerización de servicios. Necesitamos que los ingenieros hablen inglés, que los arquitectos hablen inglés, que los diseñadores hablen inglés porque Nicaragua tiene que incursionar no solamente en la tercerización de servicios básicos, sino en las de valor agregado”, dice Amador.
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), afirma que Nicaragua puede venderse como un destino atractivo para este tipo de empresas, pero para esto necesita cambiar y duplicar la formación de profesionales bilingües.
Por eso —plantea Aguerri— en los próximos tres o cuatro años Nicaragua debe tener unos 12,000 agentes bilingües para atender esta industria que está exportando a Latinoamérica, Norteamérica, Europa y Asia.
EL PAÍS QUE TIENE MENOS AGENTE
Los datos presentados por Mathew Anderson, presidente de Keiser University, sitúan a Nicaragua como el país de Centroamérica que menos agentes tiene laborando en la industria de tercerización de servicios.
Costa Rica tiene 48,000 agentes, Guatemala dispone de 35,000, en El Salvador hay 25,000 agentes, seguido de Honduras que tiene 20,000. En Nicaragua apenas hay 6,000 agentes que atienden esta industria.
45 millones de dólares anuales se pagan en salarios en la industria de outsoursing o tercerización de servicios, según los datos presentados por el presidente del Grupo Invercasa, Raúl Amador.
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