Todos quieren ser héroes en sus funciones, desde el abastecimiento del balón, apretando el cerrojo defensivo, desplazándose por los bordes hasta entrar en el área rival, siendo una pared en la contención e imaginándose un malabarista de la portería. Pequeños en nombres, se han transformado en depredadores de sueños: la Azul y Blanco ha despertado, sin estamina, pero con anhelo, sin condiciones físicas aunque inyectados de valentía.
“Aquí no perderemos, sentimos un gran compromiso para defender los colores de la Azul y Blanco en nuestra casa”, indicó el colombiano nacionalizado nicaragüense, Luis Fernando Copete.
A pesar de que Nicaragua ya consiguió el más grande resultado en su historia, hay una ambición que pide más, que tira al cesto el conformismo y llama al deseo argumentado con un marcador final 3-2 de visita en Jamaica.
¿Cómo soportar?
Es ahí la interrogante que pregona un final aún pendiente de un hilo, haciendo piruetas a cualquier lado. “Si tuviéramos el fogueo que necesitamos constante habría total seguridad, es más, esos dos goles no se hubieran permitido porque ellos no fueron mejores, fue que nosotros nos quedamos sin piernas”, explicó el técnico Henry Duarte.
No existe otra manera de visualizar el duelo de esta noche que no sea un equipo pinolero en una barricada, siendo atacado en su trinchera, pero en estado de héroes, a la dádiva del destino.
DETALLES
Las Selecciones Nacionales de Jamaica y Nicaragua tienen previsto arribar al Estadio Nacional de Futbol a las 5:30 p.m.
Ayer la Selección de Jamaica hizo en horas de la tarde reconocimiento de cancha. Ellos argumentaron que el terreno el cual posee grama sintética es un factor que termina perjudicándoles, según afirmó el cuerpo técnico jamaiquino.